Un operativo de control en Viedma permitió el secuestro de más de 3.000 kilos de carne faenada de manera clandestina, en condiciones que no cumplían con las normas básicas de higiene ni contaban con la documentación obligatoria.
El procedimiento fue llevado adelante por la Municipalidad, a través de la Subsecretaría de Protección Ciudadana, en conjunto con el área de Ganadería de Río Negro y el SENASA, en el marco de controles destinados a garantizar la seguridad alimentaria.
Desde el municipio, el subsecretario Norberto Domínguez explicó que estos operativos forman parte de una política sostenida de fiscalización en carnicerías y puntos de venta. “La presencia territorial permite detectar irregularidades y prevenir riesgos para la salud”, sostuvo.
Los productos decomisados presentaban graves falencias sanitarias, lo que representa un riesgo directo para los consumidores. En ese contexto, las autoridades remarcaron la importancia de reforzar controles para evitar la comercialización de carne sin trazabilidad.
La estrategia de inspecciones se enmarca en los lineamientos impulsados por la gestión del intendente Marcos Castro, con el objetivo de fortalecer las prácticas dentro del sector cárnico mediante controles permanentes.
Además del decomiso, se anticipó que se avanzará en instancias de diálogo y capacitación con comerciantes y matarifes, buscando mejorar el cumplimiento de las normativas vigentes y elevar los estándares sanitarios.
Por su parte, el secretario de Ganadería de la provincia, Norberto Tabaré Bassi, destacó el trabajo articulado y subrayó que estos operativos son clave para combatir prácticas ilegales como el abigeato y garantizar la inocuidad de los alimentos.
Las autoridades confirmaron que los controles continuarán en distintos puntos de la ciudad, con el foco puesto en proteger la salud de la población y asegurar condiciones sanitarias adecuadas en toda la cadena de comercialización.







