El Gobierno nacional extendió durante octubre el esquema de subsidios a la electricidad y el gas natural con el objetivo de moderar el impacto de los aumentos tarifarios, en un contexto de presión sobre los precios energéticos vinculada al conflicto en Medio Oriente.
La medida mantiene los topes de consumo y las bonificaciones extraordinarias vigentes durante septiembre. De esta manera, los ajustes tarifarios promedio se ubicarán en 1,64% para la electricidad y en 2,24% para el gas natural.
Dentro del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), el Gobierno decidió extender durante un mes la bonificación general del 50% para el gas natural, que estaba previsto que dejara de aplicarse en octubre.
En el caso de la electricidad, también se mantendrá el tope de consumo mensual bonificable de 200 kWh. Para los hogares alcanzados por el beneficio, la asistencia total sobre el valor de la energía llegará al 75%, producto de la combinación del descuento general con una bonificación extraordinaria del 25% en electricidad y del 24,25% en gas.

Desde el Gobierno señalaron que la continuidad de estas bonificaciones busca avanzar “en el proceso de normalización tarifaria sin resignar las metas fiscales”.
El aumento de la electricidad alcanza a los usuarios de Edenor y Edesur dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde las tarifas son reguladas por el Estado nacional. En el caso del gas natural, el esquema tiene alcance federal.
La continuidad de los subsidios se produce luego de una reducción significativa de la asistencia estatal durante los últimos años. Según estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), los subsidios energéticos disminuyeron un 61,2% entre los primeros ocho meses de 2023 y el mismo período de 2026.
Sin embargo, la cobertura estatal sobre el costo de los servicios continúa siendo parcial. De acuerdo con el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP, elaborado por la UBA-Conicet, durante agosto los hogares del AMBA pagaron en promedio el 55% del costo real de los servicios públicos, mientras que el Estado cubrió el 45% restante.
Por servicio, los usuarios residenciales afrontaron en promedio el 63% del costo de la electricidad y el 57% del gas natural. La proporción varía según el nivel de asistencia: los hogares sin subsidios cubren una parte mucho mayor del costo, mientras que quienes reciben bonificaciones pagan aproximadamente el 33% de la electricidad y el 25% del gas.
El mismo informe señaló que, durante 2026, los subsidios energéticos registraron un incremento real del 21% respecto del año anterior, principalmente por las transferencias destinadas al mercado eléctrico.
Fuente: Medios















