La tensión diplomática entre Argentina y Brasil volvió a escalar luego de que el canciller brasileño, Mauro Vieira, calificara de “graves e inaceptables” las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par Luiz Inácio Lula da Silva y cuestionara una supuesta intromisión en los asuntos internos de su país.
Vieira sostuvo que los dichos del mandatario argentino tuvieron una “muy mala recepción” en Brasil y afirmó que constituyeron una crítica directa contra el Gobierno, las instituciones y el pueblo brasileño.

“Las declaraciones del presidente de Argentina fueron muy graves. Fueron críticas muy agresivas hacia el gobierno brasileño, el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el propio Presidente de la República. Constituyeron una injerencia en los asuntos internos”, señaló el canciller en declaraciones a TV Globo.
El funcionario brasileño, sin embargo, descartó por ahora una ruptura diplomática y aseguró que ambos países deben mantener abiertos los canales de diálogo. “La retirada de los embajadores es una medida muy seria. En este contexto no vamos a hacer eso ahora. Necesitamos explicaciones del gobierno argentino”, afirmó.
La reacción de Brasil se produjo luego de que Milei participara en un acto político en San Pablo junto al senador Flávio Bolsonaro, donde cuestionó duramente a Lula y lo calificó de “ladrón” y “presidiario”.
👉En medio del lanzamiento de campaña de Flávio Bolsonaro, Milei mencionó a Lula da Silva como el “presidiario” 🗣️ pic.twitter.com/j16pRQFmLn
— El Destape (@eldestapeweb) July 25, 2026
Durante ese encuentro, el Presidente argentino también comparó la situación brasileña con el escenario político argentino y afirmó: “Si en la Argentina tenemos como factor económico lo que llamamos el riesgo kuka, acá en Brasil hoy tienen el riesgo Lula, que se refleja en las acciones y los mercados”.
Tras esas declaraciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para transmitirle el rechazo oficial y solicitar explicaciones por los dichos del mandatario durante su visita privada a territorio brasileño.
Desde Itamaraty señalaron que “no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño”.

Además, el Gobierno de Lula decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, como una señal de malestar ante la escalada de declaraciones cruzadas.
El conflicto profundiza las diferencias entre Milei y Lula, que desde el inicio de la gestión libertaria mantienen una relación marcada por fuertes cruces políticos e ideológicos, pese a que Argentina y Brasil continúan siendo socios estratégicos dentro del Mercosur.

Fuente: Medios






