El avance de los proyectos energéticos frente a las costas de Río Negro sumó un nuevo control ambiental. La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático provincial inspeccionó el buque Gabrielle, una embarcación de apoyo logístico que participa de las tareas offshore del proyecto de gas natural licuado FLNG Golfo San Matías, impulsado por Southern Energy S.A. (SESA).
El operativo estuvo a cargo de la Delegación Atlántica del organismo ambiental y contó con el aval de la Prefectura Naval Argentina. La fiscalización respondió a la decisión del gobernador Alberto Weretilneck de mantener controles sobre las actividades productivas que se desarrollan en el territorio provincial y en el ámbito marítimo.
Durante la inspección, los equipos técnicos revisaron las condiciones generales de la embarcación, los procedimientos para el tratamiento de residuos y los dispositivos destinados a prevenir la contaminación del ecosistema marino.
Cómo es el buque que participa del proyecto energético
El Gabrielle es una barcaza de bandera liberiana perteneciente a Zapor, empresa del Grupo Servicios Marítimos. Tiene 91,44 metros de eslora y casi 25 metros de manga, y cuenta con una cubierta de más de 2.000 metros cuadrados.

Su estructura está preparada para soportar cargas de hasta 10 toneladas por metro cuadrado y operar con grúas de gran porte, de hasta 350 toneladas. Estas características permiten transportar e instalar equipamiento pesado en mar abierto, una capacidad importante para el desarrollo de las tareas offshore.
La embarcación también dispone de infraestructura para operar de manera autónoma durante períodos prolongados en alta mar. Cuenta con módulos habitacionales para alojar a 40 personas, sistemas propios de generación eléctrica, una planta desalinizadora para producir agua potable y tecnología para el tratamiento de aguas grises, además de conectividad satelital.
Entre sus características técnicas se destaca un sistema completo para realizar operaciones de buceo de saturación, que permite desarrollar trabajos submarinos a grandes profundidades bajo condiciones específicas de seguridad para las tripulaciones.
Los controles ambientales sobre las operaciones offshore
La inspección también puso el foco en los mecanismos de prevención y respuesta ante posibles incidentes que puedan afectar el ambiente marino.
En ese sentido, los equipos verificaron el Plan de Gestión de Basuras, elaborado de acuerdo con el Anexo V del convenio internacional MARPOL, el Plan de Emergencia de a Bordo en caso de Contaminación por Hidrocarburos (SOPEP) y la certificación ambiental de la embarcación.
Además, Zapor y el Grupo Servicios Marítimos cuentan con capacidad operativa para responder ante derrames de hidrocarburos y realizar tareas de salvamento marítimo. La empresa está vinculada a la American Salvage Association (ASA) y mantiene una alianza internacional con Resolve Marine.
Desde el Gobierno de Río Negro señalaron que las inspecciones continuarán de manera periódica durante las distintas etapas de las obras marítimas.
La estrategia provincial apunta a acompañar las inversiones vinculadas con el desarrollo energético, bajo condiciones de control y cumplimiento ambiental, para que el crecimiento de la actividad productiva avance junto con la protección del ecosistema marino.
Fuente: Medios




















