El hecho se remonta al 4 de mayo de 2024, cuando personal del Escuadrón Núcleo Comahue de Gendarmería Nacional realizaba un control preventivo en la zona de la balanza de Vialidad Nacional, sobre la Ruta Nacional 22. En ese operativo interceptaron un Volkswagen Bora en el que, en principio, no se detectaron irregularidades.
La inspección se realizó con apoyo de un equipo de rayos X, ya que en ese momento no se contaba con perros detectores. Fue allí donde surgieron las sospechas: dentro de una caja que simulaba contener cereales de la marca Zucaritas, los efectivos encontraron envoltorios con cocaína y marihuana.

Ante esta situación, el conductor del vehículo fue imputado por tenencia simple de estupefacientes y se inició una causa federal.
El proceso, iniciado en 2024, se resolvió en los últimos días luego de un acuerdo entre la fiscalía y la defensa particular, en el que el acusado aceptó su responsabilidad.
La fiscalía solicitó una pena de un año de prisión en suspenso, la unificación de condenas previas en tres años de ejecución condicional y una donación de 400 mil pesos al Polo Integral de Mujeres y Diversidad “Ivana Mayka Rosales”. El juez unipersonal del Tribunal Oral Federal homologó el acuerdo y dispuso además el cumplimiento de pautas de conducta por el plazo de dos años.
El hombre, identificado como Brandon Maximiliano Recabarren Castillo, ya cuenta con antecedentes judiciales recientes. En 2025 fue juzgado junto a su madre por un robo en un departamento en General Roca. En aquel caso, aceptó su responsabilidad como encubridor en un juicio abreviado y recibió una condena condicional, mientras que su madre fue condenada a tres años de prisión efectiva.
De esta manera, el imputado acumula tres condenas, todas en suspenso, lo que le permite continuar en libertad.
Desde la Justicia Federal de Neuquén advirtieron que cualquier nuevo delito podría derivar en la revocación de los beneficios y la ejecución efectiva de las penas impuestas.
Fuente: Medios






