Con la llegada de temperaturas más altas, muchos neuquinos y rionegrinos piensan en instalar equipos de aire acondicionado. Pero el calor trae una realidad poco cómoda: los costos de instalación y mantenimiento están por las nubes, lo que encarece fuertemente la solución al calor.
Un reciente informe local revela que cada vez más familias y comercios evalúan el gasto total del aire acondicionado: no sólo el precio del equipo, sino también la instalación, el service, posibles refacciones, electricidad y mantenimiento. Esta combinación transforma el alivio térmico en un desembolso considerable.
Según los datos difundidos, el precio de un equipo split de gama media ya demanda una inversión elevada. A ese costo se suma la instalación —que incluye materiales, mano de obra y ajustes técnicos—, que muchas veces puede superar lo esperado. En algunos casos, la contratación de técnicos especializados y la espera por disponibilidad incrementan aún más el monto total final.
Pero el gasto no termina ahí: el mantenimiento regular (limpiezas, filtros, recarga de gas, service técnico) pasa a ser un compromiso recurrente para asegurar el buen funcionamiento del equipo. Para quienes consideraron un aire acondicionado como solución económica a los días de calor, el balance final puede terminar siendo mucho más alto de lo previsto.

Un mercado en tensión y usuarios alertas
La combinación de alta demanda, por las olas de calor y costos elevados de insumos ha tensionado el mercado de instalación de aires. Varios técnicos y empresas del rubro admiten que los tiempos de espera aumentaron y que la disponibilidad de turnos es limitada, lo que suma otra carga al bolsillo del consumidor.
Esta situación hizo que muchas familias posterguen la compra o instalación, evalúen alternativas más económicas (ventiladores, ventilación cruzada) o planeen hacerlo con anticipación antes del verano. Mientras tanto, los comercios se debaten entre ofrecer confort a clientes o asumir un gasto que impacta en sus costos operativos.

Impacto social: confort vs. costo
El aire acondicionado dejó de ser un lujo opcional para convertirse en una necesidad en muchas viviendas, especialmente para personas mayores, niños o quienes trabajan desde el hogar. Pero el aumento de los costos desafía esa necesidad.
Para quienes viven en departamentos pequeños o casas modestas, la inversión puede implicar recortes en otras áreas del presupuesto familiar. El dilema pasa a ser: confort inmediato o planeamiento a largo plazo.

¿Qué opciones quedan?
Quienes deciden instalar un equipo hoy analizan distintas estrategias:
- Comprar modelos más básicos o eficientes.
- Aprovechar descuentos o promociones en temporadas previas al verano.
- Dividir el gasto, instalación, mantenimiento y uso, a mediano plazo.
- Mantener el mantenimiento periódico para evitar gastos mayores por fallos.
Para muchos, la pregunta no es solo cuál aire comprar, sino qué tan sostenible será ese gasto en el día a día, con tarifas de electricidad altas y clima cambiante.
Fuente: Medios.







