Durante la celebración, el mandatario provincial subrayó el trabajo conjunto que hace posible la fiesta y valoró su evolución constante. “Detrás de esta fiesta está el trabajo de toda una ciudad”, expresó, al remarcar el rol del Municipio, la Cámara de Chocolateros y la comunidad en la organización.
En ese sentido, Weretilneck resaltó que la edición 2026 volvió a posicionar a Bariloche como un destino elegido, con una propuesta que combina turismo, producción y experiencias para miles de visitantes.
“Lo primero es felicitar a todo el equipo que hace posible esta fiesta: al Municipio, a la Cámara de Chocolateros y a toda la comunidad que trabaja en la organización. Año tras año se jerarquiza, crece y convoca cada vez más”, afirmó.
El gobernador también puso el foco en el vínculo entre la ciudad y los turistas que la visitan cada año. “El turista viene todos los años a renovar su contrato con Bariloche. Y eso tiene que ver con ofrecer siempre algo nuevo, algo distinto, con calidad y con jerarquía”, señaló.
La Fiesta del Chocolate se ha transformado en un evento que trasciende lo turístico y refleja una actividad productiva con más de 80 años de historia, que genera miles de puestos de trabajo y consolida a Bariloche como un polo de valor agregado, con una producción superior a las 2.000 toneladas anuales y presencia en mercados nacionales e internacionales.
En esta edición, uno de los momentos más destacados fue la elaboración de la barra de chocolate más larga, que superó los 200 metros. “Hoy se bate un récord, con más de 200 metros de chocolate, y eso también habla de la escala y del crecimiento que tiene esta fiesta”, agregó Weretilneck.
Finalmente, el mandatario provincial destacó que este tipo de eventos refuerza el modelo de desarrollo de Río Negro, basado en el impulso de las economías regionales, la generación de empleo y el fortalecimiento del turismo como motor económico. En Bariloche, ese camino se traduce en una ciudad que crece sostenida por su historia productiva y su proyección hacia el futuro.