La conformación del jurado popular que deberá intervenir en el juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko se convirtió en una instancia más extensa de lo previsto debido a la cantidad de recusaciones planteadas durante los interrogatorios. La selección debía finalizar entre el lunes y el martes, pero fue necesario agregar una tercera jornada para este miércoles.
El proceso tiene como objetivo definir quiénes serán los 12 jurados titulares y cuatro suplentes que deberán escuchar la prueba y determinar la responsabilidad de Roberto Daniel Sánchez. El tribunal ciudadano estará integrado por seis mujeres y seis varones, además de los cuatro suplentes.

Durante las audiencias, Fiscalía, querella y defensa interrogan a los postulantes para detectar posibles sesgos vinculados con las características del caso y evaluar si pueden analizar la prueba de manera imparcial. Cuando consideran que existe un motivo concreto que puede afectar esa imparcialidad, pueden solicitar al juez Luciano Hermosilla una recusación con causa.
La cantidad de planteos superó las previsiones iniciales. Para este juicio, considerado de especial complejidad, la Oficina Judicial amplió el sorteo habitual y convocó inicialmente a 40 mujeres y 40 varones. Sin embargo, el lunes concurrieron 19 postulantes de cada género y, después de las excusaciones y recusaciones, quedaron cinco varones y una mujer. Según se explicó durante las audiencias, en esa jornada fueron recusadas 20 personas.
Ante la falta de postulantes, este martes se realizó un nuevo sorteo de 10 mujeres y 10 varones para intentar completar la integración durante la jornada adicional de este miércoles.
La intención inicial era que el jurado quedara conformado con anticipación para que sus integrantes pudieran organizar sus obligaciones laborales y familiares. El juicio está previsto para comenzar este jueves 1° de octubre y se extendería durante al menos 10 jornadas, desde la mañana hasta la tarde.
Qué deberá definir el jurado
Además de determinar si Sánchez es responsable del homicidio, el jurado deberá establecer si se acreditan los agravantes planteados por la Fiscalía y la querella: ensañamiento, odio a la identidad de género y violencia de género.
La principal evidencia incluye filmaciones que ubican al acusado junto a Azul durante la madrugada del 25 de septiembre de 2025, día del cumpleaños de la víctima. Según la acusación, las imágenes muestran a Sánchez contactándola en la vía pública y trasladándola hasta su vivienda, donde funcionaba una gomería, en el barrio Belgrano, en el límite con Toma La Familia.
Ese fue el último registro de Azul con vida. Aproximadamente 24 horas después, las cámaras captaron a Sánchez llevando un bulto envuelto en una manta desde su vivienda hasta su camioneta. Luego, otras imágenes registraron el recorrido hacia un canal de desagüe ubicado en Pergamino y Trenque Lauquen, en Valentina Norte Rural, donde habría descartado el cuerpo.
El 14 de octubre de 2025, una pareja que caminaba con su perro encontró en ese sector el cuerpo de Azul, envuelto en nylon y en avanzado estado de descomposición. Durante el allanamiento de la vivienda de Sánchez, Criminalística encontró distintos elementos que forman parte de la evidencia, entre ellos manchas hemáticas atribuidas a la víctima.
La Fiscalía y la querella sostienen que se trató de un transfemicidio y atribuyen al acusado los tres agravantes. El análisis forense determinó que Azul murió como consecuencia de golpes con elementos contundentes y al menos 25 heridas de arma blanca, algunas de ellas consideradas lesiones de overkill.
La defensa, en cambio, reconoce la autoría del homicidio, pero sostiene que Sánchez actuó bajo emoción violenta. Esa postura busca descartar los agravantes planteados por los acusadores y obtener una pena menor a la correspondiente a un homicidio triplemente agravado.
Las preguntas que generaron recusaciones
Debido a la complejidad del caso y a la inclusión del agravante por odio a la identidad de género, se elaboró un cuestionario para los postulantes. El juez Hermosilla seleccionó 19 preguntas formuladas por las partes y las envió previamente para que fueran respondidas antes de las audiencias.
Los interrogatorios abordaron cuestiones relacionadas con la identidad y la violencia de género, la emoción violenta, la posibilidad de perder el control de los actos, la participación en movilizaciones y distintas posiciones vinculadas con los temas que serán discutidos durante el juicio.
Uno de los cruces se produjo alrededor de la participación de postulantes en marchas vinculadas con los derechos de las mujeres y la violencia de género. La defensa planteó recusaciones respecto de personas que habían participado de movilizaciones, mientras que la querella sostuvo que esa participación no constituía por sí misma una razón para considerar que no podían actuar con imparcialidad.
Hermosilla hizo lugar a dos de esos planteos y rechazó otros seis. En esos casos, sostuvo que participar de una movilización, como la del 8 de marzo, constituye una expresión democrática y que debía analizarse concretamente si esa posición podía afectar la valoración de la prueba.
Los seis postulantes rechazados por la defensa habían manifestado que su participación en esas actividades no impediría que aplicaran la ley ni que analizaran la prueba de manera imparcial. Por ese motivo, el juez consideró que no se había demostrado una falta de imparcialidad, sino opiniones o conocimientos previos que podían ser neutralizados mediante las instrucciones jurídicas correspondientes.
Otro de los temas recurrentes fue la emoción violenta. Ante las preguntas de la defensa, algunos postulantes expresaron que no concebían que una persona pudiera perder el control de sus actos, aunque varios hicieron excepciones frente a situaciones consideradas extremadamente graves, como la defensa de un hijo o un familiar.
La querella volvió sobre esas respuestas para determinar si esas opiniones previas impedirían que los postulantes aplicaran las instrucciones que recibieran durante el juicio. Al responder que podrían analizar la evidencia conforme a esas instrucciones, no se consideró acreditada una falta de imparcialidad.
La participación ciudadana en el juicio
En Neuquén, los juicios por jurados permiten que ciudadanos participen directamente en la administración de justicia penal en los casos más graves, entre ellos aquellos en los que la Fiscalía solicita una pena superior a 15 años de prisión.
El tribunal está compuesto por 12 titulares y cuatro suplentes, con paridad entre mujeres y varones. Las recusaciones con causa no tienen un límite, mientras que las partes también cuentan con la posibilidad de realizar recusaciones sin causa.
Mientras este miércoles continúa la selección para el juicio contra Sánchez, Hermosilla recordó a los postulantes que la participación ciudadana es una obligación constitucional y que deberán cumplir con esa función durante el proceso.
El magistrado también les pidió que, hasta el comienzo del juicio, eviten buscar información sobre el caso y mantenerse al margen de contenidos que puedan condicionar su análisis. La indicación apunta a que la decisión se tome exclusivamente a partir de la prueba que se presente durante las audiencias y de manera conjunta entre los integrantes del jurado.
El juicio está previsto para comenzar este jueves 1° de octubre y tendrá una duración estimada de al menos 10 jornadas.
Fuente: Medios















