Neuquén pondrá a prueba durante seis meses la circulación de camiones bitrenes en uno de los principales corredores de Vaca Muerta. Estos vehículos pueden transportar hasta 75 toneladas y superar los 30 metros de largo, por lo que el ensayo permitirá determinar tanto su utilidad para la industria petrolera como las condiciones que deben reunir las rutas para garantizar una circulación segura.
La iniciativa contempla dos configuraciones: una de 22,40 metros, con capacidad para 60 toneladas, y otra de 30,25 metros, que puede cargar hasta 75 toneladas. A modo de comparación, un camión convencional suele transportar entre 25 y 28 toneladas.

El pedido fue presentado por la Cámara Empresarial Industria y Afines del Neuquén (CEIPA), junto con empresas subcontratistas dedicadas al transporte. Según informaron fuentes de Vialidad Provincial, la solicitud contempla la Ruta Provincial 17 y un tramo de la Ruta 7, entre Plaza Huincul y Añelo. Por el momento, no se autorizó la circulación por otros corredores.
Bitrenes en Vaca Muerta: el recorrido para transportar arena
La prueba comenzará en una cantera cercana a Cutral Co, ubicada sobre la Ruta Nacional 22, donde se extrae arena utilizada en las operaciones de fractura hidráulica. Desde allí, los camiones trasladarán la carga hacia el sector de Sierra Barrosa, en las inmediaciones de Plaza Huincul, y continuarán hacia Añelo.
El presidente de Vialidad Provincial, José Dutsch, había explicado que el trayecto incluirá la conexión con la Ruta 7 hasta los depósitos de arena próximos a Santo Domingo.
Otros caminos utilizados por la actividad hidrocarburífera quedarán fuera de esta primera etapa. Entre ellos se encuentra la Ruta Provincial 51, considerada parte de los corredores petroleros junto con la Ruta 67. Desde Vialidad aclararon que, por ahora, no está habilitada para el tránsito de bitrenes.
Qué evaluará la prueba piloto
El ensayo tendrá dos objetivos centrales. Por un lado, las empresas buscarán establecer cuál de las configuraciones ofrece mejores resultados dentro de los yacimientos. La decisión será clave porque, una vez definido el modelo más conveniente, las transportistas deberán invertir en tractores y semirremolques compatibles con esos equipos.
Por otro lado, el Estado provincial analizará cómo responden las rutas ante el paso de vehículos de estas dimensiones. El estudio permitirá identificar posibles restricciones y puntos donde la geometría de la infraestructura pueda dificultar las maniobras.
Desde Vialidad señalaron que la alternativa de 22,40 metros no presentaría grandes inconvenientes. Su longitud es relativamente cercana a la de un camión con acoplado convencional, que ronda los 18,5 metros. Las mayores dudas se concentran en el modelo de 30,25 metros.
Las rotondas, uno de los principales desafíos
El largo de los bitrenes puede complicar especialmente el tránsito por las rotondas. Cuando un vehículo articulado gira, sus semirremolques tienden a desplazarse hacia el interior de la curva y no siguen exactamente el recorrido de la cabina. Cuanto mayor es la longitud del conjunto, más espacio necesita para completar la maniobra.
Una medición aproximada realizada por medios locales en Google Earth sobre tres rotondas de las rutas petroleras permitió observar diferencias importantes entre esos cruces.
La rotonda que conecta las rutas 7 y 17, en el bypass de Añelo, es la más amplia de las analizadas. Su isleta central tiene unos 90 metros de diámetro y el anillo de circulación alcanza aproximadamente 15 metros de ancho. De acuerdo con una estimación geométrica, el bitrén de 30,25 metros podría completar allí el giro utilizando un solo carril. Además, se trata de un cruce incluido en el corredor solicitado para la prueba.

Por qué las rotondas de la Ruta 51 generan dudas
Las condiciones son diferentes en la Ruta 51, en el tramo de 27,5 kilómetros que conecta las rutas 7 y 8. En la rotonda del cruce con la Ruta 8, la isleta central mide entre 40 y 41 metros, mientras que el anillo tiene entre 7 y 8 metros de ancho, con sectores todavía más estrechos.
En otra rotonda de la misma traza, la isleta ronda los 42 metros de diámetro y el anillo tiene entre 8 y 9 metros de ancho.
En esos puntos, el bitrén de 22,40 metros podría girar sin mayores dificultades. El modelo de 30,25 metros, en cambio, necesitaría prácticamente todo el ancho disponible, lo que impediría que otro vehículo circulara a su lado. En las partes más angostas, las ruedas traseras podrían incluso subir al cordón de la isleta central, que no cuenta con un sector preparado para que pasen camiones.

A esas limitaciones se suman las sendas peatonales ubicadas en los accesos y los radios de entrada y salida, que suelen ser más cerrados que el propio anillo de circulación.
La habilitación depende de Neuquén
La prueba provincial se enmarca en un cambio normativo nacional. En 2025, Nación flexibilizó las condiciones para la circulación de bitrenes por rutas nacionales y reconoció configuraciones de 22,40, 25,50 y 30,25 metros, con un peso máximo de 75 toneladas.
La regulación establece permisos previos para determinados tramos con curvas de radio reducido y para puentes que no soportan esas cargas. También fija una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora, la obligación de contar con GPS y una distancia mínima de 100 metros entre bitrenes.
Sin embargo, las rutas provinciales 7, 17, 51 y 67 están bajo jurisdicción neuquina. Por eso, la Provincia decidió avanzar con una prueba acotada antes de habilitar nuevos recorridos.
Sobrepeso y deterioro de las rutas
Otro aspecto que se analizará es el impacto del transporte pesado sobre el pavimento. Los bitrenes distribuyen la carga entre más ejes, lo que permite transportar un mayor tonelaje sin superar los límites establecidos para cada eje. De todos modos, el cumplimiento efectivo de esos parámetros dependerá de los controles.
Dutsch advirtió que Vialidad detecta habitualmente camiones con sobrepeso, una situación que acelera el deterioro de las rutas. También indicó que el tránsito sobre la Ruta 7 se cuadruplicó.
Para reforzar la fiscalización, la Provincia prevé instalar sistemas de pesaje dinámico en dos puntos: uno sobre la Ruta 7, a la altura de la Picada 19, y otro en la Ruta 17, aproximadamente a dos kilómetros de Añelo.
Durante los seis meses de prueba, Neuquén evaluará el desempeño de los equipos, las condiciones de circulación y las limitaciones de la infraestructura. Los resultados servirán para definir si los bitrenes pueden incorporarse de manera permanente al transporte de arena para Vaca Muerta y qué adecuaciones serían necesarias para extender su recorrido a otros corredores petroleros.
Fuente: Medios















