Los Estados Unidos implementarán nuevos requisitos sanitarios para todas las personas que ingresen al país en vuelos internacionales a partir del 3 de noviembre de 2026. La medida, dispuesta por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), establece la presentación obligatoria de una declaración firmada en la que los pasajeros deberán certificar que no estuvieron en la República Democrática del Congo durante los 21 días previos al embarque.
La disposición entrará en vigencia a las 23:59 del 3 de noviembre, según el horario estándar del Este, y responde a las medidas de prevención adoptadas ante un brote de ébola registrado en África central. El objetivo es reforzar los controles para evitar la propagación del virus hacia territorio estadounidense.
El requisito alcanzará a ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes, extranjeros de cualquier nacionalidad y miembros de las tripulaciones de vuelos comerciales y de carga. También se aplicará a quienes tengan como destino final otro país, pero utilicen aeropuertos de Estados Unidos para realizar conexiones internacionales.

La normativa contempla algunas excepciones: quedarán excluidas las aeronaves que sobrevuelen el espacio aéreo estadounidense sin aterrizar, los vuelos que transporten pacientes con autorización gubernamental y determinados traslados por motivos humanitarios o evacuaciones médicas de emergencia.
Además, los CDC establecieron condiciones específicas para las personas que hayan permanecido en la República Democrática del Congo durante los 21 días anteriores al viaje. En esos casos, deberán completar un período de espera de 21 días fuera de ese territorio antes de poder abordar un vuelo con destino a Estados Unidos. La restricción también contempla las escalas aeroportuarias, incluso cuando el pasajero no haya descendido de la aeronave.
Por otra parte, se fijaron disposiciones especiales para quienes hayan estado en Uganda o Sudán del Sur durante el mismo período. Los ciudadanos estadounidenses podrán ingresar a través de aeropuertos designados, donde deberán someterse a controles sanitarios. En cambio, los extranjeros y residentes permanentes legales no podrán ingresar hasta que hayan transcurrido 21 días desde su salida de esos países.
La implementación de los nuevos controles también involucrará a las aerolíneas, que deberán recopilar las declaraciones de los pasajeros en formato físico o digital y conservarlas durante al menos 42 días. Las compañías tendrán que verificar la documentación antes del embarque y no podrán permitir el acceso al avión a quienes no presenten el formulario correspondiente.
Las autoridades estadounidenses advirtieron, además, que proporcionar información falsa puede derivar en sanciones previstas por las leyes federales.
La orden sanitaria tendrá vigencia hasta el 18 de diciembre de 2026, salvo que los CDC decidan modificarla o dejarla sin efecto antes de esa fecha, de acuerdo con la evolución epidemiológica del brote.
Fuente: Medios




















