La primera quincena de enero muestra un panorama turístico intenso en la provincia de Río Negro, con picos de ocupación que rozan el 85% y centros turísticos que trabajan al límite de su capacidad. Un dato destacado, sobre todo en un contexto económico donde vacacionar dejó de ser sencillo, pero donde los turistas igual llegaron en gran número.
Según la Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR), el promedio general de ocupación se sitúa entre el 70% y el 76%, aunque algunos destinos alcanzaron niveles extraordinarios. Dina Huapi se destacó con el índice más alto de la provincia, demostrando que el turismo ya no se concentra únicamente en los clásicos destinos reconocidos.
La Región Andina al tope
En la Región Andina, Bariloche volvió a consolidarse como imán turístico por excelencia, con 80% de ocupación, hoteles completos, calles colapsadas y actividades funcionando al ritmo de temporada alta.
Más al sur, El Bolsón mantuvo un 70,1% de ocupación, con visitantes volcados al trekking, rafting y la gastronomía local, mientras que en la costa atlántica, Viedma alcanzó un 76,2%, confirmando que la capital provincial también juega un papel importante en la temporada veraniega.
Por su parte, Las Grutas, clásico destino de aguas cálidas, promedió un 70% de ocupación en los primeros diez días del año, mientras que otros puntos emergentes mostraron resultados interesantes: Playas Doradas 56%, con apuesta a deportes de viento; Río Colorado 75%; y General Roca 74,1%, consolidando la diversidad de la oferta provincial.

En medio de la intensa temporada, ATUR debió desmentir rumores sobre incendios en la provincia. “Río Negro no tiene focos de incendio”, afirmó Diego Piquín, director ejecutivo del organismo. Los siniestros registrados correspondían a Chubut, donde ya se encuentran controlados y en etapa final.
Una oferta variada y demandante
Entre playas de aguas turquesas como Punta Perdices y Las Conchillas, lagos, bosques y la cordillera, Río Negro demuestra que su desafío no es atraer turistas, sino estar a la altura de la demanda, en una temporada marcada por la intensidad y la diversidad de opciones.
Con ocupaciones altas y destinos que operan al límite, la provincia se consolida como una de las favoritas para este verano, combinando tradicionales clásicos turísticos con localidades que vienen ganando protagonismo.
Fuente: Medios.







