El gobierno provincial enviará a la Legislatura del Neuquén un proyecto de ley que establece narcotest obligatorios para el personal que se desempeñe en áreas críticas de hospitales y clínicas, tanto del sistema público como privado.
La iniciativa, presentada por el gobernador Rolando Figueroa, dispone que los exámenes toxicológicos sean requisito de ingreso y también se realicen de manera periódica, sorpresiva y aleatoria durante el ejercicio de funciones. El Ministerio de Salud será la autoridad de aplicación.
El alcance incluye guardias y servicios de urgencias y emergencias, unidades de terapia intensiva de adultos, pediátrica y neonatal, quirófanos, hemodiálisis y nefrología crítica, shock room, salas de reanimación, unidades coronarias, obstetricia, neonatología de alta complejidad, hemoterapia y bancos de sangre.
Entre el personal comprendido figuran médicos de guardia, intensivistas, anestesiólogos, cirujanos, obstetras, neonatólogos, emergentólogos, enfermeros, bioquímicos, instrumentadores quirúrgicos, técnicos en hemoterapia y radiología, responsables de laboratorios de urgencia, kinesiólogos respiratorios, farmacéuticos de guardia, choferes y personal de ambulancia, administrativos, trabajadores de limpieza y esterilización, coordinadores, jefes de servicio y residentes.
Cómo serán los controles

Los test deberán realizarse al ingreso al cargo y al menos una vez por año. También podrán ordenarse ante sospecha fundada de consumo, después de un incidente crítico, error médico grave o evento adverso con consecuencias para pacientes.
Las pruebas serán costeadas por el empleador —a diferencia de lo que rige para funcionarios públicos— y deberán ser efectuadas por personal habilitado, en el lugar de trabajo o en un espacio designado. La negativa injustificada a realizar el examen equivaldrá a un resultado positivo, aunque se garantiza el derecho a contraprueba.
Confirmado un resultado positivo, el trabajador será suspendido preventivamente de sus funciones en áreas críticas, con percepción de haberes básicos pero sin adicionales por guardias, horas extras o bonificaciones. La suspensión no implicará sanción disciplinaria, sino una medida precautoria para resguardar la seguridad de los pacientes.
Si la contraprueba ratifica el resultado, podrán iniciarse actuaciones disciplinarias según el régimen laboral correspondiente, disponerse el apartamiento definitivo de áreas críticas con eventual reasignación a otros sectores, y la derivación obligatoria a evaluación y tratamiento en el sistema provincial de salud mental y adicciones.
Reincorporación y prevención
El proyecto contempla la posibilidad de reincorporación a áreas críticas luego de 12 meses, siempre que el trabajador acredite haber completado un tratamiento de rehabilitación, presente informes favorables del equipo tratante y de medicina laboral, y acepte controles toxicológicos trimestrales durante dos años. En caso de un segundo resultado positivo confirmado, la exclusión será definitiva.
Además, se prevé la creación de un programa provincial de prevención y abordaje de consumos problemáticos para el personal de salud, con garantía de confidencialidad y continuidad laboral cuando sea posible.
Los establecimientos que incumplan con la obligación de realizar los testeos podrán recibir apercibimientos y multas económicas.
Fuente: Medios







