Un reciente estudio de la consultora KPMG sobre la presión fiscal que enfrentan las empresas argentinas puso en evidencia un escenario complejo para la industria nacional. Según Focus Market, la carga tributaria “encarece artificialmente los costos locales, penaliza el valor agregado y deja a la industria fuera de competencia”, afectando tanto el mercado interno como las exportaciones.
El relevamiento mostró que el aumento de tasas municipales e impuestos provinciales en 2025 contribuyó con un 24% de la inflación anual, que alcanzó el 31%. Sin esta presión tributaria adicional, el indicador habría sido del 23,5%.
Entre los tributos más gravosos, Ingresos Brutos lidera con un impacto del 60,81%, seguido por el IVA (12,16%), Ganancias (8,11%) y el impuesto sobre débitos y créditos bancarios (5,41%). Un 13,51% corresponde a otros tributos, dentro de los cuales los empresarios destacan las tasas municipales.
El presidente Javier Milei anunció planes para 2026 de simplificar el sistema y reducir la presión fiscal. Entre las medidas, se plantea eliminación gradual del impuesto al cheque y retenciones, y la baja de Ganancias al 25% para empresas. Además, se buscaría eliminar impuestos internos y reducir el IVA para fomentar inversiones.
No obstante, el parate económico y la caída del consumo postergan la posibilidad de implementar estas reformas de manera inmediata.
Tensiones con municipios y provincias
La presión fiscal a nivel local genera polémica. El ministro de Economía, Luis Caputo, criticó al municipio de Pilar tras aumentar la tasa de Protección Ambiental al 2% sobre supermercados, lo que encarece los precios al consumidor.
“Mientras trabajamos para bajar impuestos y hacer más competitiva nuestra industria, los intendentes kirchneristas los suben como si nada”, tuiteó Caputo.
Los gobernadores y municipios enfrentan dificultades financieras y, en algunos casos, retienen saldos a favor de las PyMEs, que suman millones de pesos y limitan la liquidez y capital de trabajo. Según la UIA, en 2025 cada empresa industrial promediaba $719 millones retenidos, lo que constituye un “préstamo forzoso sin intereses” que asfixia a las compañías.
Argentina y los récords de carga municipal
Argentina se destaca a nivel global por su carga tributaria local. Provincias como Buenos Aires, La Pampa, Jujuy, Entre Ríos y Misiones aplican múltiples tasas municipales que, en muchos casos, se superponen con Ingresos Brutos. Matías Olivero Vila, de la ONG Lógica, señaló que el país tiene las tasas municipales más altas del mundo, junto a Brasil e Italia.
Las empresas industriales pagan en promedio 7,4 tasas municipales, y algunos tributos como la Tasa de Seguridad e Higiene ejercen un efecto multiplicador sobre los precios finales. En total, Argentina posee 155 tipos de tributos (85 municipales, 45 nacionales y 25 provinciales), aunque diez de ellos explican el 92% del total recaudado.
La combinación de impuestos nacionales, provinciales y municipales genera un efecto cascada que encarece los productos y limita la competitividad. Expertos advierten que mientras no exista coordinación fiscal, la presión tributaria seguirá siendo un obstáculo para la producción real y la inversión privada en Argentina.
Fuente: Medios.







