El gobernador Alberto Weretilneck anunció la construcción de 30 nuevas viviendas en Viedma a través del programa Camino a Casa del IPPV. La iniciativa representa una nueva inversión en infraestructura habitacional para la capital rionegrina, aunque vuelve a poner sobre la mesa el enorme desafío que enfrenta la provincia frente al déficit de viviendas.
La obra demandará más de $1.875 millones y forma parte de un convenio más amplio de 50 casas junto a la Cooperativa Santa Clara, de las cuales 20 ya habían sido adjudicadas meses atrás. Según se informó, las nuevas unidades contarán con diseños universales, eficiencia energética y adaptación a distintas necesidades familiares.
Desde el Gobierno provincial destacaron además que los lotes ya cuentan con servicios básicos, algo que suele representar uno de los principales obstáculos en este tipo de desarrollos urbanos. El plazo de ejecución previsto es de 300 días corridos.
Sin embargo, más allá de la inversión anunciada, el número de viviendas vuelve a reflejar una realidad difícil de ignorar: la demanda habitacional en Viedma continúa creciendo a un ritmo mucho mayor que las soluciones que se ponen en marcha. El acceso al crédito sigue siendo limitado, los alquileres aumentan y cada vez más familias encuentran dificultades para acceder a una vivienda propia.
En ese contexto, el anuncio puede interpretarse como un avance concreto, aunque todavía insuficiente frente a una problemática estructural que atraviesa desde hace años a la capital provincial y a gran parte de Río Negro.
La apertura de sobres será el próximo 16 de junio y marcará el inicio formal de un proyecto que, si bien no resuelve el problema de fondo, suma nuevas respuestas en un escenario donde toda obra habitacional genera expectativa.









