El conflicto docente en Río Negro sumó un nuevo capítulo tras la propuesta del gobernador Alberto Weretilneck de transmitir en vivo las negociaciones paritarias. Desde UNTER aceptaron el desafío, pero marcaron que el eje del problema sigue siendo la falta de respuestas concretas.
“Esa mesa paritaria no es un espacio de discusión real. El Gobierno escucha, pero no responde”, afirmó Laura Ortiz, secretaria general del gremio.
La dirigente sostuvo que la iniciativa oficial apunta más a una estrategia comunicacional que a un verdadero ejercicio de transparencia. En esa línea, desde el sindicato difundieron un video aceptando la transmisión, pero poniendo el foco en la crisis del sistema educativo.
“De transparencia no tiene nada. No van a mostrar cómo realmente se manejan, denigrando a la docencia”, cuestionó Ortiz.
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es la brecha salarial. Según detalló la dirigente, el salario docente promedio ronda los 1.130.000 pesos, en un contexto donde el costo de vida —especialmente los alquileres— alcanza cifras similares o incluso superiores.
“Estamos pagando alquileres de entre 600 mil y más de un millón de pesos. Es imposible sostenerse”, advirtió.
Desde UNTER remarcaron que el reclamo excede lo salarial y se vincula con una crisis estructural del sistema público, que también impacta en áreas como salud.
“El sistema educativo se sostiene gracias a los trabajadores, que incluso ponen plata de su bolsillo para mantener condiciones mínimas en las escuelas”, denunció Ortiz.
El conflicto se da en un contexto de medidas de fuerza y creciente tensión entre el gremio y el Ejecutivo provincial, con una negociación que, lejos de encaminarse, suma nuevos frentes de disputa.
“Hoy un docente no puede vivir de su salario en Río Negro”, sintetizó la dirigente, dejando en claro la profundidad del reclamo.







