La intendenta de General Roca, María Emilia Soria, realizó un planteo directo al gobernador Alberto Weretilneck en el marco del inminente traspaso de la Ruta Nacional 22 a la órbita provincial. En ese contexto, reclamó que la reactivación de la obra de ampliación comience por el tramo que atraviesa la ciudad, con foco en la Sección III, entre Stefenelli y J.J. Gómez, uno de los sectores más conflictivos en materia de tránsito.
El pedido vuelve a instalar una discusión de larga data, ahora atravesada por una nueva carga política: la historia de las obras frenadas en la ruta y el rol que tuvo en su momento el exintendente y actual senador Martín Soria, hermano de la jefa comunal. Durante su gestión, se impulsaron acciones judiciales ante la Justicia Federal que terminaron paralizando el proyecto original de autopista que promovía el Gobierno Nacional.
Aquellas presentaciones fueron justificadas en su momento como una defensa del modelo urbano de la ciudad, especialmente por el rechazo a los accesos elevados y estructuras tipo autopista. Sin embargo, con el paso del tiempo, la obra no avanzó, la traza quedó sin modernización y el problema vial se profundizó.
En el presente, el municipio advierte que el tramo urbano de la Ruta 22 se transformó en un corredor cada vez más peligroso y saturado, con altos niveles de tránsito y riesgos constantes para automovilistas y peatones. En ese escenario, la intendenta sostiene que el traspaso a la Provincia abre una “oportunidad concreta” para destrabar un proyecto postergado durante años.
“Es una gran oportunidad”, planteó María Emilia Soria, aunque dejó en claro que la prioridad debe ser inmediata: que las obras comiencen por Roca y no vuelvan a postergarse. La definición apunta a evitar que la ruta continúe funcionando como un punto crítico de siniestralidad vial dentro del ejido urbano.
En paralelo, el Municipio sumó otra preocupación: la futura pavimentación de la calle Damas Patricias, financiada con fondos locales, que incrementará el flujo vehicular hacia la Ruta 22. Según advierten, esto generará más circulación, más cruces y mayor riesgo, si no se realizan intervenciones viales complementarias.
Por ese motivo, ya se solicitaron definiciones técnicas previas para anticipar el impacto del nuevo caudal de tránsito. A la vez, el Ejecutivo local reactivó viejos proyectos, entre ellos el diseño de autovía presentado ante Vialidad Nacional en 2020 y 2021, basado en los consensos alcanzados en la audiencia pública de 2017.
Con este nuevo capítulo, la discusión por la Ruta 22 en General Roca vuelve al centro de la agenda política y de infraestructura, cruzando reclamos actuales, decisiones del pasado y una obra que, pese a los años, sigue siendo una de las más esperadas de la región.







