El proyecto de ley de salud digital en Río Negro dio un paso clave al obtener dictamen favorable por mayoría en la comisión de Asuntos Sociales de la Legislatura, aunque con observaciones y reparos desde la oposición.
La iniciativa fue defendida por el ministro de Salud, Demetrio Thalasselis, quien advirtió que actualmente herramientas como la telemedicina y la receta electrónica funcionan sin un marco normativo claro. “Todas estas situaciones hoy suceden, pero no están plenamente reguladas”, sostuvo.
El funcionario explicó que la falta de criterios uniformes genera dificultades en la práctica cotidiana. Señaló, por ejemplo, que la receta electrónica no siempre es validada de la misma manera y que no existe un sistema integrado que permita unificar la información sanitaria en toda la provincia.
Además, remarcó la necesidad de avanzar en aspectos clave como la definición formal de receta, la firma digital, la responsabilidad médica y las condiciones de uso de los datos de salud. También puso el foco en la falta de interoperabilidad entre sistemas y la ausencia de un registro único provincial.
Desde la oposición, si bien acompañaron el dictamen, plantearon dudas sobre la implementación. La legisladora Ayelén Spósito advirtió que el sistema actual presenta falencias importantes, con hospitales que avanzaron en digitalización y otros que aún dependen del papel. “Se cambiaron sistemas más de una vez porque no funcionaban”, cuestionó.
En la misma línea, Gabriela Picotti sostuvo que el proyecto solo será efectivo si se garantiza su aplicación en todo el territorio. “Esto tiene que funcionar en todos los hospitales, con conectividad de calidad y cada médico con su computadora”, planteó.
Frente a estos cuestionamientos, Thalasselis reconoció que el proceso será gradual. Explicó que la implementación demandará tiempo y que el Gobierno gestiona un financiamiento internacional a cinco años para fortalecer la infraestructura tecnológica, incluyendo equipamiento, conectividad y redes.
El ministro también subrayó que el desafío no es solo técnico. “Es un cambio cultural”, afirmó, en referencia a la necesidad de adaptar a los equipos de salud a nuevas dinámicas de trabajo y gestión de datos.
Aunque el proyecto avanzó, la oposición pidió un plazo de 48 horas para analizar el texto en detalle y proponer modificaciones antes de su tratamiento en el recinto.
Pese a las diferencias, hubo coincidencias en un punto: la digitalización del sistema de salud es un paso necesario, pero su éxito dependerá de una implementación efectiva, equitativa y sostenida en toda la provincia.







