El hecho se registró durante la madrugada del martes en la zona de calles 1° de Enero y Néstor Barros, donde intervino personal policial y una ambulancia del SIEN tras el hallazgo de un hombre herido en la cabeza.
Según informó la Policía, la víctima presentaba una lesión sangrante y, en un primer momento, quienes lo acompañaban aseguraban que había sido alcanzado por un disparo de arma de fuego.
De acuerdo con la información relevada, el hombre lesionado, de 33 años, se encontraba refugiado junto a otra persona debajo de un puente, en un sector del canal fluvial donde ambos pasaban las noches para resguardarse de las bajas temperaturas. Incluso, según trascendió, solían hacer fuego en el lugar para calefaccionarse.
Uno de los testigos relató a la Policía que alrededor de las 3:30 de la madrugada escuchó varios estruendos similares a disparos. Al despertarse, observó al hombre herido tendido en el suelo y a una mujer que gritaba antes de retirarse corriendo del lugar.
Ante la situación, decidió trasladar al lesionado hasta la posta policial del barrio Z1 para solicitar asistencia médica urgente.

Cuando llegó la ambulancia del SIEN, el hombre se encontraba alterado y no permitía que la médica revisara la lesión, por lo que fue derivado al hospital Castro Rendón para una evaluación más completa.
Finalmente, los profesionales descartaron que se tratara de una herida de bala y determinaron que presentaba una contusión provocada por el impacto de un objeto contundente.
Tras recibir las curaciones correspondientes, el hombre permaneció internado en el sector de shockroom hasta recibir el alta médica. La investigación quedó a cargo del fiscal Andrés Azar, integrante de la fiscalía de Actuación Genérica.
Fuente: Medios









