Al menos 27 personas murieron, entre ellas cuatro niños, y otras 83 permanecen desaparecidas tras el naufragio del ferry MV Barima en aguas del Atlántico Norte, frente a las costas de Guyana. La embarcación había partido desde Georgetown con destino a la localidad de Port Kaituma cuando sufrió el accidente.
El primer ministro guyanés, Mark Phillips, confirmó que 69 ocupantes lograron ser rescatados con vida, mientras continúan las tareas de búsqueda para localizar a las personas desaparecidas.
Según informaron las autoridades, el registro inicial indicaba que a bordo viajaban 133 pasajeros. Sin embargo, una revisión posterior de las cámaras de seguridad de la terminal portuaria reveló que la cifra real ascendía a 179 personas, lo que reforzó las sospechas sobre un posible exceso de pasajeros y sobrecarga.

El operativo de rescate se desarrolla sobre un área de aproximadamente 1.070 kilómetros cuadrados y cuenta con la participación de equipos de emergencia locales, pescadores artesanales y 15 buzos militares provenientes de la Guayana Francesa, quienes trabajan con tecnología especializada aportada por empresas petroleras de la región.

La investigación también apunta a presuntas irregularidades dentro de la tripulación. Los guardacostas pusieron bajo custodia preventiva al capitán del ferry después de que dos miembros del personal dieran positivo en pruebas de consumo de cannabis. Además, la Justicia analiza posibles inconsistencias en la lista de pasajeros y el peso total de la embarcación.
En paralelo, el Centro de Coordinación de Rescate Marítimo confirmó la localización del casco del MV Barima en el lecho marino, mientras avanzan las tareas para extraer la nave.

De acuerdo con las primeras hipótesis de los peritos, el hundimiento se habría producido por el impacto de una ola de gran magnitud que provocó el vuelco del ferry. El ministro de Obras Públicas, Juan A. Edghill, señaló que la llamada de emergencia fue recibida a las 23:01, unas ocho horas después de que la embarcación iniciara su recorrido.
La tragedia generó repercusiones en distintos países de la región. El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, expresó su “profunda tristeza” por el accidente, mientras que el mandatario de San Cristóbal y Nieves, Terrance Drew, manifestó la solidaridad de su país con las víctimas y sus familias.
El servicio que prestaba el MV Barima constituye una de las principales vías de comunicación entre el interior selvático y la capital guyanesa. Debido a su bajo costo y a la duración del trayecto, miles de habitantes utilizan habitualmente esta ruta para trasladarse y transportar mercancías.
Fuente: Medios






