Argentina atraviesa una temporada de gripe con una circulación elevada del virus. Durante las primeras 30 semanas de 2026 se registraron 790.523 casos de influenza, una cifra que representa el nivel más alto de contagios para ese período de la última década.
El registro superó los 788.328 casos contabilizados durante el mismo período de 2025 y los 779.592 de 2024. El escenario se da durante un invierno marcado por las bajas temperaturas y por una circulación temprana de la gripe A(H3N2).
Uno de los factores que explica el comportamiento de esta temporada es la presencia del denominado subclado K de la influenza A(H3N2), conocido popularmente como “súper gripe”. Según datos del Ministerio de Salud, el 96% de las muestras secuenciadas durante este año por el Instituto Malbrán correspondió a este subclado.

La circulación del virus comenzó antes de lo habitual y alcanzó su mayor nivel de detecciones entre las semanas epidemiológicas 21 y 22. La mayor concentración de casos se registró entre los niños. Los menores de 10 años representaron el 48% de los diagnósticos de influenza registrados en el país.
Dentro de ese grupo, los menores de 2 años concentraron el 35% de los casos. Luego se ubicaron las personas de entre 10 y 19 años, con el 18%, y los mayores de 60 años, que representaron el 11% de las infecciones.

En todos los grupos etarios continuó predominando la influenza A(H3N2). El infectólogo Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, explicó que la elevada concentración de casos en niños pequeños refleja un adelantamiento de la circulación del virus y la aparición de un brote.
El especialista también señaló que este año la gripe desplazó al virus sincicial respiratorio como uno de los principales agentes de las infecciones respiratorias entre los más chicos.

La importancia de la vacunación
Ante el aumento de casos, los especialistas remarcaron la importancia de mantener la vacunación contra la influenza, especialmente entre los grupos de mayor riesgo.
López destacó que Argentina adelantó la campaña de vacunación y logró inmunizar a una parte importante de la población antes del período de mayor circulación del virus. Sin embargo, planteó la necesidad de ampliar la cobertura entre los niños.

Actualmente, la vacunación infantil en Argentina alcanza hasta los 24 meses, mientras que en otros países de América Latina se extiende hasta los 6 u 8 años. Según el especialista, los niños tienen un rol importante en la transmisión del virus dentro de las familias y las comunidades.
La circulación del subclado K también representa un desafío para las estrategias de prevención, debido a las modificaciones que puede presentar el virus A(H3N2). Aun así, la vacunación continúa siendo una herramienta fundamental para reducir el riesgo de cuadros graves, internaciones y muertes.
López recomendó que las personas que todavía no recibieron la vacuna consulten para aplicársela. La protección comienza a desarrollarse aproximadamente diez días después de la aplicación.
Mientras tanto, el Ministerio de Salud también detectó un incremento reciente de influenza B, correspondiente al linaje Victoria. Sin embargo, la influenza A(H3N2) continúa siendo la variante predominante en Argentina.
Fuente: Medios





