El cielo argentino fue escenario durante la madrugada de este viernes 28 de agosto de un destacado fenómeno astronómico: un eclipse parcial profundo de Luna, que pudo observarse desde todo el territorio nacional. El momento de mayor cobertura se produjo a la 1:13, cuando la sombra terrestre alcanzó aproximadamente el 93% de la superficie visible del satélite.
Aunque no se trató técnicamente de un eclipse total, la elevada cobertura hizo que la Luna pudiera adquirir una tonalidad rojiza, anaranjada o amarronada, dando lugar al fenómeno conocido popularmente como “Luna Roja” o “Luna de sangre”.
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— Ezequiel (@0zeyp) August 28, 2026
Eclipse lunar: todos los horarios en Argentina
El fenómeno atravesó distintas etapas durante la noche del jueves y la madrugada del viernes. Según el cronograma difundido por el Planetario Galileo Galilei, los principales momentos fueron:
- 22:24: comenzó la fase penumbral.
- 23:33: la Luna ingresó en la umbra y comenzó la fase parcial visible.
- 1:13: se alcanzó el máximo del eclipse, con una cobertura cercana al 93%.
- 2:52: terminó la fase de umbra.
- 4:01: finalizó completamente la fase penumbral.
Registro fotográfico del eclipse lunar de anoche desde Argentina. Muestra la secuencia hasta la totalidad, donde la Luna adquiere su tono cobrizo por la dispersión de la luz solar en la atmósfera terrestre. #Eclipse #Astronomía #EclipseLunar #Argentina. 📸🌕 pic.twitter.com/fqGwaZx2IJ
— Luciana B. McFadden (@LucianaMcFadden) August 28, 2026
La primera etapa fue la más difícil de distinguir debido a que la penumbra apenas modifica el brillo lunar. En cambio, desde el ingreso a la umbra el cambio sobre la superficie del satélite se volvió mucho más evidente.
The red Lunar Eclipse is here! pic.twitter.com/kvgXsvE6aA
— Khi Gilkey (@Endfault) August 28, 2026
Por qué la Luna se vio de color rojo
Durante el punto máximo, la Luna pudo presentar diferentes tonalidades rojizas y anaranjadas. El fenómeno se produjo porque la Tierra se ubicó entre el Sol y la Luna y parte de la luz solar atravesó la atmósfera terrestre antes de llegar al satélite.
En ese recorrido, la atmósfera dispersó determinadas longitudes de onda y permitió que predominara la luz de tonos rojizos. La intensidad del color dependió de las condiciones atmosféricas, por lo que el aspecto de la Luna pudo variar entre un naranja tenue y un rojo más intenso.

No fueron necesarios lentes especiales
A diferencia de los eclipses solares, para observar un eclipse lunar no se requiere protección ocular especial. El fenómeno pudo contemplarse directamente a simple vista sin riesgo para la visión.
También fue posible utilizar binoculares o telescopios para observar con mayor detalle el avance de la sombra sobre la superficie lunar.

Para disfrutarlo mejor, la recomendación fue ubicarse en un sitio con cielo despejado, buena visibilidad y poca contaminación lumínica.
Cómo fue la observación desde Buenos Aires
En la Ciudad de Buenos Aires, el Planetario Galileo Galilei organizó una actividad especial y gratuita para acompañar el eclipse.
La propuesta comenzó a las 23, mientras que la observación mediante telescopios se inició cerca de la medianoche y se extendió hasta las 3 de la madrugada. El acceso fue gratuito y los equipos estuvieron disponibles por orden de llegada.
🌕 El último eclipse lunar del año convocó a miles de personas en el Planetario de Buenos Aires
🔴 La Luna cubrió el 93% de su superficie en la sombra de la Tierra y tomó una tonalidad rojiza durante la madrugada del viernes 28.
📼 Viory pic.twitter.com/GYVpV5IDdd
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La actividad presencial estaba sujeta a las condiciones meteorológicas y podía suspenderse en caso de lluvia.
De esta manera, durante la noche del 27 de agosto y la madrugada del 28, el eclipse parcial permitió observar desde Argentina uno de los fenómenos astronómicos más llamativos del año, con su máxima expresión durante los primeros minutos de la madrugada.
Fuente: Medios












