La Justicia de Río Negro imputó al segundo acusado por una tentativa de homicidio ocurrida en Allen y dispuso que permanezca detenido durante cuatro meses bajo prisión preventiva.
El hombre había sido detenido el miércoles por la Brigada de Investigación de la Policía de Río Negro y este jueves fue llevado ante la Justicia, donde la Fiscalía le formuló cargos por su presunta participación en el ataque ocurrido el 23 de julio.
Según explicó la fiscal Celeste Benatti, cuatro hombres se habrían encontrado previamente en una gomería. Dos llegaron en un vehículo de transporte y los otros dos en motocicleta. En ese lugar habrían obtenido armas y acordado un plan común para ingresar a la vivienda de las víctimas.
Una vez dentro del domicilio, y sin mediar palabra, uno de los atacantes habría efectuado ocho disparos contra una de las víctimas. Otro hombre que se encontraba en la casa también fue alcanzado por los disparos y sufrió lesiones calificadas como leves.
La Fiscalía sostuvo que el ataque no llegó a concretarse debido a que una de las personas presentes logró forcejear con el agresor, provocando que el arma quedara inhabilitada para continuar disparando. Tras el enfrentamiento, los atacantes escaparon del lugar.
El acusado fue imputado como coautor de tentativa de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de arma de fuego. La fiscalía aclaró que todavía resta realizar una pericia sobre las vainas servidas, que podría derivar en una modificación de la calificación legal.
Entre las pruebas incorporadas al caso se encuentran informes de la Comisaría 33 de Allen y de la División Judicial de Investigaciones, entrevistas, documentación médica, pericias del Cuerpo de Investigación Forense y resultados de distintos allanamientos.
En uno de los procedimientos, realizado en el domicilio de otro sospechoso que permanece prófugo, fueron secuestradas prendas de vestir y otros elementos de interés para la investigación. En la vivienda del ahora imputado se encontraron 13 vainas servidas, un cartucho y un teléfono celular, que será peritado por la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones (OITel).
También fueron analizadas imágenes de cámaras de seguridad por parte de la Brigada de Investigación de la Policía de Río Negro.
La Fiscalía fundamentó el pedido de prisión preventiva en el riesgo para la investigación, señalando que el móvil del hecho estaría vinculado a un conflicto relacionado con estupefacientes y que varios testigos manifestaron temor a declarar.
Además, el imputado cuenta con antecedentes penales y tiene vigente una condena de tres años de prisión condicional, circunstancia que podría derivar en una pena efectiva si fuera condenado en esta causa.
La defensa particular no se opuso a la formulación de cargos, aunque aclaró que eso no implica aceptar la participación del acusado en el hecho y solicitó medidas menos restrictivas.
Finalmente, la jueza de Garantías Claudia Lemunao tuvo por formulados los cargos en los términos planteados por la Fiscalía y ordenó que el acusado permanezca cuatro meses en prisión preventiva.
Con esta resolución, ya son dos las personas imputadas por el ataque y ambas cumplen prisión preventiva, mientras continúa la investigación para determinar la responsabilidad de los demás involucrados.













