El Gobierno del Chubut llevó adelante una importante campaña de restauración ambiental en la cordillera y logró plantar 20.000 ejemplares de coihue en el Parque y Reserva Forestal de Uso Múltiple Río Turbio, una zona severamente afectada por incendios forestales en temporadas anteriores.
El operativo fue impulsado por la Secretaría de Bosques provincial y contó con la participación de doce pobladores de la región, técnicos especializados y representantes de las fundaciones Vida Silvestre Argentina y Para Cuidar al Planeta y a sus Habitantes.
Las tareas se desarrollaron durante abril en un sector de muy difícil acceso, ubicado sobre la margen sur del Arroyo Jara. Para llegar al área de trabajo, los participantes debieron realizar una caminata de 30 kilómetros a través de bosque cerrado, en un trayecto que demandó dos jornadas completas.
Los plantines utilizados en la restauración fueron producidos en el vivero forestal institucional Lemu, en El Maitén, y posteriormente trasladados en helicóptero gracias al apoyo de la Agencia Federal de Emergencias y aeronaves del Plan Nacional de Manejo del Fuego.
El secretario de Bosques de Chubut, Abel Nievas, destacó que la campaña es resultado de “un proceso planificado y articulado” que comenzó con la recolección de semillas de coihue y finalizó con la plantación en el área afectada.

Además, remarcó que el fortalecimiento de estas políticas públicas, acompañado por nuevas inversiones y trabajo coordinado entre organismos, permite avanzar en acciones concretas para recuperar el bosque nativo y proteger el patrimonio natural de la provincia.
Nievas también sostuvo que “cada árbol plantado representa una inversión estratégica para el futuro de Chubut y un compromiso con las próximas generaciones”, y valoró la decisión política del gobernador Ignacio Torres de sostener el Plan Provincial de Restauración de Bosques Nativos.
La iniciativa forma parte del proyecto ProCLIM-AR, orientado a promover estrategias de desarrollo resilientes al cambio climático y restaurar paisajes forestales degradados por el fuego.
En Chubut, gran parte de las cuencas superiores cordilleranas quedaron afectadas por incendios de gran magnitud ocurridos entre 2014 y 2015. Desde entonces, la provincia impulsa campañas de restauración junto a organismos nacionales, fundaciones y organizaciones ambientales.









