Un siniestro vial cerca de Villa La Angostura marcó el inicio de una historia tan trágica como esperanzadora. De aquel choque, ocurrido el pasado 2 de abril, solo sobrevivió una cría de puma que hoy, contra todo pronóstico, sigue luchando por su vida.
El accidente tuvo lugar en las inmediaciones de las rutas nacionales 237 y 40, donde una hembra de puma preñada quedó agonizante tras el impacto. Sus crías no lograron sobrevivir, excepto una pequeña hembra que nació de manera prematura.
Por la fecha en la que llegó al mundo, fue bautizada como “Malvina”, en coincidencia con el Día del Veterano y los Caídos en Malvinas.
En sus primeras horas de vida, la cachorra fue asistida por una vecina que la rescató y luego quedó bajo el cuidado del veterinario Guillermo Sánchez, la anestesióloga Lorena Sosa y una inesperada aliada: una gatita que la adoptó y le dio calor en los momentos más críticos.

Desde el Centro Veterinario Villa La Angostura habían advertido en esos días que “hay que ser cautos porque como toda cría prematura debe evolucionar”, aunque su evolución fue positiva desde el inicio.
Un mes después: fuerte y en recuperación
A un mes del hecho, Malvina cumplió su primer mes de vida y continúa creciendo bajo el cuidado de especialistas del Parque Nacional Nahuel Huapi, en San Carlos de Bariloche.
El coordinador de Conservación y Uso Público, Mariano Dalla Cia, detalló su estado actual:
“Malvina fue trasladada a Bariloche y está muy bien. Lo único que tiene es un problema en el ojo izquierdo y está siendo atendida por Graciela Beveraggi, una especialista en oftalmología de animales. El globo ocular tiene un pronóstico reservado”.
En cuanto a su alimentación, explicó:
“Está comiendo muy bien, ronronea y está fuerte. Es importante que continúe con este cuidado, por lo menos, hasta el 11 de mayo”.

Debido a su historia, la pequeña puma no podrá regresar a su hábitat natural. La ausencia de su madre le impide aprender habilidades esenciales como cazar o defenderse.
“No se podrá reinsertar a la Naturaleza porque su madre (fallecida) cumple un rol vital en enseñarle a subsistir, a cazar y a defenderse. La idea es trasladarla a un centro especializado en el cuidado para este tipo de animales, lo que habitualmente se denomina santuario. Allí permanecerá por lo menos durante los primeros 12 meses. De eso se está encargando la Administración de Parques Nacionales, dado que hay muchos centros en las diferentes provincias de la Argentina, pero aún no está definido”, agregó Dalla Cia.
Un llamado a la responsabilidad en rutas
El caso reavivó la preocupación por los accidentes con fauna silvestre en la región.
“Vivimos dentro de un Parque Nacional, que es un lugar donde hay fauna salvaje. Tenemos pumas; en la zona esteparia, guanacos; zorros; miles de aves; mamíferos como el monito del monte, el pudú y nuestro gran monumento natural: el huemul. Tenemos que tener responsabilidad cuando transitamos nuestras rutas, ya sean provinciales o nacionales, de cercanía al Parque Nacional. Debemos circular a una velocidad que nos permita tener reacción”, advirtió.
Y concluyó con un mensaje claro:
“Tenemos que aprender a respetarlos. Con el crecimiento urbanístico, la fauna está más acorralada y eso hace que se susciten encuentros cotidianos -tal como ocurrió con la puma madre- y es muy importante que Malvina tenga la misión de enseñarnos a ser precavidos. En el caso de un accidente de fauna en ruta lo primero que hay que hacer es comunicarse con las autoridades pertinentes. Es algo que tenemos que aprender como ciudadanos”.
Qué hacer ante un animal herido
Desde el organismo recordaron que, ante un accidente con fauna dentro del parque, es fundamental dar aviso inmediato a las autoridades:
- Radio Estación: 105
- Teléfono: +54 (2944) 30 32 19
La historia de Malvina es hoy un símbolo de supervivencia, pero también un llamado a la conciencia sobre la convivencia con la fauna silvestre.







