Las consecuencias de las intensas lluvias y tormentas que afectaron a Neuquén encendieron las alertas de las autoridades provinciales, que anticipan varios meses de desafíos por el fenómeno de El Niño. Luego de una jornada marcada por cortes de rutas, evacuaciones y complicaciones en distintos puntos del territorio, los equipos de emergencia comenzaron las tareas de asistencia y recuperación de las zonas afectadas.
En diálogo con medios locales, la secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna, describió el operativo desplegado durante el temporal y señaló que las condiciones meteorológicas comenzarían a mejorar en gran parte de la provincia. Sin embargo, advirtió que el escenario climático seguirá siendo complejo durante los próximos meses.
La funcionaria explicó que el Gobierno solicitó a la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y a otros organismos técnicos una evaluación sobre la evolución del fenómeno. Según indicó, la meteoróloga consultada estimó en un 100% la posibilidad de que Neuquén resulte afectada por El Niño durante los próximos cuatro a seis meses.
De acuerdo con Ortiz Luna, dentro de la franja cordillerana del país, Neuquén y Mendoza son las provincias alcanzadas por este patrón climático. Además, señaló que se espera que el fenómeno llegue a su máxima incidencia hacia diciembre.
Aunque las autoridades prevén una pausa en las precipitaciones que permitirá evaluar los daños y avanzar con las reparaciones, la funcionaria remarcó que los organismos de respuesta y la población deberán prepararse para un período prolongado de inestabilidad. “Son cinco o seis meses de acá adelante que nos va a tener a prueba a todos los organismos de respuesta y a los habitantes”, sostuvo.

Suelos saturados y tormentas intensas
Uno de los principales factores que explican los daños en caminos e infraestructura es la saturación de los suelos, producto de las precipitaciones acumuladas durante las últimas semanas. Cuando la tierra deja de absorber el agua, aumentan los escurrimientos y los cauces pueden crecer de manera repentina.
Ortiz Luna explicó que arroyos que permanecían secos y ríos con caudales bajos se transformaron en cursos de agua importantes. A esto se suma la formación de tormentas convectivas, que descargan grandes cantidades de agua, granizo y actividad eléctrica en áreas reducidas, pero con consecuencias severas.
La franja central y norte de Neuquén estuvo entre las más afectadas, desde Chos Malal hasta Picún Leufú, además de sectores vinculados con Vaca Muerta. Entre los puntos críticos se encontraron el arroyo Carranza y las rutas provinciales 5, 6 y 8.
Durante la emergencia, los equipos debieron rescatar camionetas que quedaron varadas y asistir a una ambulancia de Junín de los Andes, que estuvo en riesgo de desbarrancar al quedar al borde de una grieta en la zona de Aucapán.
La secretaria también defendió la decisión de interrumpir la circulación en rutas nacionales y provinciales durante la noche anterior. Según explicó, la intensidad de los incidentes y la cantidad de situaciones que debían atender los equipos hicieron necesario restringir el tránsito para reducir riesgos.

Cómo están las rutas y los puentes
Las rutas comenzaron a reabrirse desde las 6 de la mañana, aunque las autoridades solicitaron circular con extrema precaución. En distintos sectores se acumularon grandes cantidades de barro y las banquinas quedaron anegadas, lo que representa un peligro para los vehículos que pierdan el control.
La situación continúa siendo variable en las áreas petroleras y en los corredores afectados por las crecidas. En el arroyo Carranza, donde se construye un puente, el caudal impide por el momento el ingreso de maquinaria pesada. Los cruces se habilitan de manera temporal y en horarios determinados, según la evolución del agua.
Por ese motivo, las autoridades recomiendan verificar el estado de los caminos antes de viajar y respetar las restricciones que puedan establecerse ante nuevas crecidas.
Operativos aéreos para asistir a las zonas aisladas
Ante la mejora transitoria de las condiciones meteorológicas, el Comité de Operaciones de Emergencias (COE) organizó vuelos sanitarios y de abastecimiento con helicópteros y aviones provinciales para llegar a localidades y parajes con accesos terrestres interrumpidos.
En el centro y sur provincial, un helicóptero con base en Zapala realiza recorridos hacia la Ruta Nacional 237, Piedra del Águila, Paso Aguerre, El Sauce y Puente Picún. En este último paraje, alrededor de 20 familias quedaron aisladas después de que la reactivación de un cañadón destruyera las vías de acceso. También se registraron evacuaciones en Sañico, cerca de Piedra del Águila, donde pobladores fueron alojados en una escuela.
En Rincón de los Sauces, el Gobierno organizó el traslado aéreo de reactivos e insumos médicos esenciales para el hospital local, debido a las dificultades para ingresar por tierra con el transporte habitual de carga. Antes de esta operación, pacientes que necesitaban tratamientos de diálisis y mujeres embarazadas habían sido trasladados preventivamente a la capital neuquina.
Por otra parte, en Aluminé varias personas debieron ser evacuadas por una fuga de gas vinculada con obras. El incidente fue controlado durante la noche y no se registraron personas heridas.
Con las tareas de asistencia en marcha y la vigilancia sobre los cauces y las rutas, la Provincia busca aprovechar la tregua meteorológica para recuperar los accesos afectados y prepararse para nuevos episodios de lluvias intensas durante los próximos meses.
Fuente: Medios




















