El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó este jueves el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, que registró una variación mensual de 1,7%, mientras que acumuló 21,3% en lo que va del año y 33,5% en los últimos 12 meses. El dato, que quedó en línea con lo que esperaba el mercado, fija el porcentaje de actualización que la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) aplicará a los haberes jubilatorios y las asignaciones familiares en octubre de 2026, aunque el ajuste real que percibirán los beneficiarios será del 1,65%, según el cálculo que resulta de la fórmula de movilidad vigente.
El mecanismo que regula esa actualización está establecido por el Decreto 274/2024, que vincula la movilidad mensual a la inflación registrada dos meses antes. De este modo, el IPC de agosto opera como referencia directa del incremento que percibirán en octubre los beneficiarios del sistema previsional: jubilados, pensionados y titulares de prestaciones no contributivas.
Los nuevos montos para octubre de 2026
Con el nuevo porcentaje de movilidad, y de mantenerse el esquema de bono vigente en septiembre, los valores para octubre quedarán de la siguiente manera:
Jubilación mínima: $435.662,86
Jubilación mínima con bono: $505.662,86
Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): $348.530,28
PUAM con bono: $420.007,28
Pensiones no contributivas: $304.965,61
Pensiones no contributivas con bono: $376.442,61
Pensión Madre de 7 Hijos: $435.662,86
Pensión Madre de 7 Hijos con bono: $507.139,86
Asignación Universal por Hijo (AUH): $156.552,29
AUH con Discapacidad: $509.748,28
El porcentaje de aumento surge de manera automática a partir del dato oficial del Indec, sin que se requiera un decreto adicional del Poder Ejecutivo para su aplicación. Distinto es el caso del bono extraordinario, cuya continuidad y monto dependen de una decisión específica del Gobierno, que hasta el momento no confirmó si mantendrá el refuerzo de $70.000 durante octubre.
La inflación de agosto fue la más baja en 14 meses
El dato que definió el aumento de octubre implicó, además, una señal para la macroeconomía general. La inflación de agosto marcó una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto del 2,1% registrado en julio y acumuló 21,3% en lo que va del año y 33,5% en los últimos doce meses.
El resultado quedó en línea con lo que esperaba el mercado. Las proyecciones privadas se habían movido en una franja de entre 1,4% y 1,9%, con mayor concentración alrededor de 1,6 y 1,7 por ciento. Esa expectativa se apoyaba, entre otros factores, en un menor ritmo de aumento en algunos alimentos, una menor presión de precios regulados y la reversión parcial de componentes estacionales que en julio habían empujado al índice hacia arriba, en especial por el efecto de las vacaciones de invierno sobre turismo y servicios asociados.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el número en su cuenta oficial de X. “La inflación de agosto fue la más baja en 14 meses”, afirmó el funcionario, y agregó que se trató de “la menor suba desde junio del año pasado y el ritmo más bajo para un mes de agosto desde 2017”.
El presidente Javier Milei celebró el dato con un mensaje para Caputo: “VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO…!!!”. También el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, reaccionó a la noticia en redes sociales: “Tardará un mes más, tardará un mes menos. Pero si la políticas económicas son de país normal, la inflación va a ser de país normal. A seguir por este camino. Felicitaciones ministro”, posteó.
Antes de la difusión del dato nacional, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires ya había marcado 1,7% en agosto, por debajo del 2,9% de julio, lo que había reforzado la idea de una desaceleración del índice general. Esa referencia, sin embargo, funciona solo como señal previa, ya que la canasta porteña y la medición nacional tienen diferencias metodológicas y distinta ponderación entre bienes y servicios.
Fuente Medios















