El Tribunal Oral Federal (TOF) N.º 5 continúa con la lectura de la acusación en el juicio por las causas Hotesur y Los Sauces, en el que están imputados la expresidenta Cristina Kirchner, el diputado Máximo Kirchner y otras personas. Durante la audiencia, la Fiscalía, encabezada por Diego Velasco, detalló la presunta maniobra mediante la cual se habrían canalizado fondos hacia la familia Kirchner a través de operaciones inmobiliarias y hoteleras con empresarios vinculados a la obra pública y a otros negocios.
Según la acusación, la operatoria habría funcionado durante más de 12 años y habría requerido la intervención coordinada de familiares, funcionarios y empresarios. El Ministerio Público Fiscal sostiene que los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner habrían articulado una estructura para beneficiar económicamente a Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa, además de obtener beneficios para su propio entorno familiar. Estas afirmaciones forman parte de la hipótesis acusatoria que se expone durante el juicio.

Uno de los puntos centrales de la investigación es el origen de los ingresos de las empresas. De acuerdo con los datos presentados por la Fiscalía, el 65% de la facturación provenía de compañías del Grupo Indalo, vinculado a López y De Sousa, mientras que el 23% correspondía al Grupo Báez. Para los fiscales, esos fondos estarían relacionados con contratos de alquiler y otras operaciones comerciales que habrían permitido transferir dinero a las sociedades de la familia Kirchner.

En el caso de Lázaro Báez, la acusación vincula las operaciones investigadas con la adjudicación de obra pública vial en Santa Cruz, que, según la Fiscalía, habría estado atravesada por irregularidades. El Ministerio Público sostiene que los fondos obtenidos mediante una presunta defraudación al Estado habrían sido canalizados posteriormente a través de operaciones comerciales e inmobiliarias. También relaciona estos hechos con la causa Vialidad, al considerar que ambas investigaciones formarían parte de distintos tramos de una misma presunta estructura delictiva.
Respecto del Grupo Indalo, los fiscales señalaron que tuvo un crecimiento significativo durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, en un contexto en el que algunas de sus actividades dependían de autorizaciones estatales y beneficios impositivos. Según la acusación, empresas vinculadas a ese grupo alquilaban inmuebles pertenecientes a Los Sauces en el complejo Madero Center, con valores que la Fiscalía considera superiores a los de mercado. Para los investigadores, esas operaciones habrían permitido que parte de los fondos regresara a la familia Kirchner.
La sociedad Los Sauces fue constituida en 2006 y tuvo a Máximo Kirchner como presidente hasta 2015, cuando fue reemplazado por Romina Mercado, sobrina de los expresidentes. La acusación también menciona al contador Víctor Manzanares y al escribano Jorge Ludueña por su intervención en la conformación de la firma. Según la Fiscalía, Máximo Kirchner habría participado, además, en operaciones de venta de propiedades a Austral Construcciones S.A., empresa vinculada a Báez, en contratos de alquiler de hoteles y en retiros de fondos de Hotesur.
La estructura societaria también quedó bajo cuestionamiento. Según la exposición fiscal, Néstor Kirchner fue director suplente de Los Sauces hasta su fallecimiento, en 2010, mientras que Cristina Kirchner ocupó ese cargo hasta 2014. En 2012, Florencia Kirchner ingresó a la sociedad como vicepresidenta, en reemplazo de su padre. La Fiscalía sostuvo que la composición del directorio estaba integrada por personas del entorno familiar y que los cambios en sus autoridades coincidieron con el avance de las investigaciones sobre los vínculos comerciales con Báez y López.
Los fiscales también señalaron presuntas irregularidades en la administración de la inmobiliaria, entre ellas inconsistencias en los libros societarios y la falta de tratamiento formal de los contratos de alquiler por parte del órgano de administración. Según la acusación, esas deficiencias podrían haber servido para ocultar información sobre el funcionamiento de la firma. Además, afirmaron que Los Sauces no habría contado inicialmente con una estructura habitual para operar como inmobiliaria, como una sede social efectiva y empleados propios. En los registros mencionados durante la exposición figuraban Florencia Kirchner, quien fue sobreseída y no integra este juicio, y el jardinero personal de Cristina Kirchner.
Otra de las personas mencionadas es Romina Mercado, a quien la Fiscalía atribuye participación en los mecanismos investigados y funciones directivas en Hotesur y Los Sauces. En cuanto a Báez, López y De Sousa, la acusación sostiene que habrían aportado estructuras societarias y contables para concretar las operaciones y facilitar el movimiento de los fondos.
La lectura de la acusación continuará en las próximas audiencias del juicio, en las que se exponen los hechos y las responsabilidades que el Ministerio Público Fiscal atribuye a cada imputado. Las imputaciones y los argumentos presentados por la Fiscalía deberán analizarse en el marco del proceso judicial.
Fuente: Medios




















