El Indio Solari, fallecido este viernes a los 77 años, no tuvo relación con Río Negro y Neuquén: ni Patricio Rey ni Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, su proyecto musical post Redondos, tocaron aquí. Sin embargo, su biografía sí: Chicha Choy, su madre, nació y se crio en Río Colorado.
De hecho, parte de su familia materna vive allí como Roberto Zamora, primo hermano del Indio Solari, hijo de la hermana de Chicha. “Tenemos más o menos la misma edad con el Indio. Me enteré recién de la noticia, al levantarme. Sé que estaba enfermo”, dijo este viernes por la mañana cuando la noticia era reciente.
“Somos primos hermanos, la Chicha, su mamá, era hermana de mi mamá”, confirma Roberto. Sin embargo, casi no llegó a conocerlo: “Yo nunca tuve relación con el Indio, me resultó imposible llegar a tener una relación porque tenía un círculo muy cerrado y no se podía llegar a él”.
Roberto Zamora vive en Río Colorado y es primo hermano del Indio Solari. (Video y entrevista: Jorge Tanos)
”Creo que lo vi cuando era muy jovencito, cuando anduvo por acá porque él nació en Paraná. La madre sí había nacido acá y estuvo viviendo con el padre del Indio acá. Tuvimos relación con la tía (mamá del Indio), seguro, porque con mi mamá se escribían, iba a visitarla«.
”Y con el hermano de él y su familia también tuvimos relaciones, nos juntábamos siempre los Choy, que era el apellido de la madre del Indio. Nos juntábamos siempre en distintas localidades, Lincoln, Azul, Mar del Plata, nos hemos juntado acá en Río Colorado todos los Choy. El hermano venía, pero a él nunca pudimos hacerlo venir”.
”Cuando cumplieron cincuenta años de casados mi papá y mi mamá hicimos una fiesta muy grande e invitamos a todos. Hicimos lo imposible para contactarnos con él para ver si quería venir. Hubiera sido imposible porque te imaginás al Indio llegando a Río Colorado iba a ser un despelote de gente».
“Los papás del Indio vivieron acá bastante tiempo, después se fueron y vivieron en otras localidades porque el papá era algo del Correo. Mi madre y la madre de Indio mantuvieron siempre un contacto y nosotros con ellos”, recuerda Roberto. Sin embargo, pero con el Indio no hubo caso: “Nos resultó imposible”. Roberto se toma apenas unos segundos para, a pesar de la distancia, expresar su sentimiento: “Pero es nuestro primo”.
La historia de la mamá del Indio Solari en Río Colorado
En Recuerdos que mienten un poco, su libro de memorias publicado en 2019, donde conversa con el periodista y escritor Marcelo Figueras, el Indio cuenta la historia de su madre.
“Mi vieja era hija de un vasco francés medio vagoneta, bailarín, que la dejó en el sur: en Río Colorado, a cargo de unos conocidos -dueños del único hotel del lugar- que se convirtieron en sus padrinos y eventualmente en mis abuelos postizos. La gente que vivía por entonces en el sur era como Davy Crockett: hacía vida de frontera”.
“Se llamaba Santiago Choy, mi abuelo. Y mis bisabuelos, si no me lo contaron mal, se llamaban Marianne y Pierre au Lemoine. Una familia de origen vasco, del Cantón de Moulins en los Bajos Pirineos, que se había mezclado con otra familia que era francesa, de las inmediaciones de Bayona. A mi vieja le pusieron Celina Estelita. Se ve que el escriba del Registro Civil preguntó cómo le iban a poner y dijeron Estelita, porque la verían minúscula, y el tipo anotó eso literalmente. Le quedó el diminutivo hasta los 100 años”.
En el libro figuran incluso declaraciones de Chicha contando historias de su infancia. Esas palabras fueron grabadas por el propio Solari hace algunos años. El Indio cita a su madre contando que su padre en su momento compró un hotel en Choele Choel: «Este hotel no tenía cine pero igual recibía compañías de teatro todos los años. Me acuerdo de Olinda Bozán. A veces se escapaban sin pagar, cuando la temporada no iba bien. También me acuerdo de Narcisín Ibañez Menta, que era por entonces un niño prodigio e iba de gira con su padre. Yo era muy artista también, me aprendía todos los cuplés… Un día me disfracé con mosquiteros y canté El relicario. Cuando terminé la canción, me sorprendió un aplauso. Eran los artistas de una de esas compañías, que me habían estado espiando y le pidieron permiso a mi papá para que cantara en la matiné del domingo».
Por último, el Indio menciona acaso su único viaje a Río Colorado en condiciones muy particulares por cierto: “Cuando murió mi ‘abuelo’, el padre postizo de mi vieja, la acompañé a Río Colorado. Empecé a ir al bar del tren, pensá que era un viaje de dieciocho, veinte horas y yo tenía apenas 16 o 17 años… Llegué en pedo. Nos recibieron como si nos hubiésemos ido ayer. Gente a la que yo no había visto nunca. Y mamá pidiendo disculpas. Es un viaje largo, sí, entendemos… Todo el mundo a favor, ¿eh? No recuerdo gran cosa. Debo haber seguido en pedo todo el tiempo”.
Fuente Medios













