Una mujer que permaneció prófuga durante un mes tras quitarse la tobillera electrónica que monitoreaba sus movimientos quedó con prisión preventiva por decisión de la Justicia de Viedma.
La imputada está siendo investigada por un hecho ocurrido en mayo, cuando, según la acusación, agredió a una vecina con un ladrillo y la amenazó con incendiar su vivienda. En ese marco, había sido imputada por los delitos de lesiones leves y amenazas, y el Juzgado le impuso como medida cautelar el uso de un dispositivo de monitoreo satelital (GPS).
Sin embargo, de acuerdo con la Fiscalía, entre el 12 de junio y el 14 de julio la mujer se quitó la tobillera electrónica y permaneció con paradero desconocido, incumpliendo las condiciones impuestas por la Justicia.
La detención se concretó este martes, cuando personal de la Policía de Río Negro la identificó y arrestó en la vía pública. Al momento de su captura ya no llevaba colocado el dispositivo de rastreo.
Durante la audiencia, la fiscal Mariana Giammona sostuvo que la conducta de la imputada evidenció su intención de eludir el proceso judicial, por lo que solicitó revocar la medida de menor restricción y dictar la prisión preventiva.
Por su parte, la defensora oficial María Paz Álvarez pidió que la mujer cumpliera una prisión domiciliaria, argumentando la falta de plazas en los establecimientos penitenciarios de la provincia.
Finalmente, el juez de Garantías Guillermo Martín González Sacco rechazó ese planteo y ordenó que la acusada permanezca un mes en prisión preventiva en un establecimiento carcelario. El magistrado consideró que la imputada había quebrantado la confianza depositada por la Justicia al incumplir la medida cautelar que se le había impuesto.






