La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, genera creciente preocupación entre aliados del Gobierno, que reclaman medidas urgentes y advierten por el impacto en la agenda legislativa. Dirigentes de espacios dialoguistas y gobernadores que acompañaron iniciativas oficiales consideran que el conflicto ya afecta la gestión y dificulta la construcción de acuerdos en el Congreso.
En ese contexto, referentes parlamentarios deslizaron que la continuidad del funcionario se volvió insostenible. “Tiene que renunciar”, sostuvo un integrante de un bloque aliado, mientras que otros sectores piden suspender su presentación de informe de gestión prevista para el 29 de abril. Según advierten, mientras Adorni permanezca en el cargo, no habrá condiciones para avanzar con proyectos clave impulsados por el oficialismo.

Las tensiones también alcanzan al PRO, donde referentes consideran que el Gobierno debe resolver la situación sin demoras. Aun así, dentro de La Libertad Avanza sostienen el respaldo al funcionario, impulsado por el presidente Javier Milei y la secretaria general Karina Milei, aunque reconocen el desgaste creciente.
El caso también impacta en la dinámica política: aliados evitan mostrarse públicamente con Adorni y advierten que el escándalo opaca otros avances del Gobierno, como indicadores económicos o decisiones de gestión. “Todo queda tapado”, reconocen desde el oficialismo.

En paralelo, la causa judicial suma nuevos movimientos. Este miércoles declararán en los tribunales de Comodoro Py las jubiladas Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, quienes participaron en la venta de un departamento al funcionario en 2025. Según consta en la investigación, ambas habrían financiado gran parte de la operación en dólares.
La pesquisa, a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, avanzó tras la decisión del juez Ariel Lijo de levantar el secreto fiscal y bancario de Adorni y su entorno, lo que permitirá analizar movimientos financieros, ingresos y bienes declarados.
Con el expediente en curso y la presión política en aumento, el futuro del jefe de Gabinete se mantiene atado tanto a la evolución judicial como a las decisiones del núcleo duro del Gobierno.
Fuente: Medios







