El Gobierno de Neuquén anunció un ambicioso plan de infraestructura vial destinado a transformar la red de rutas en toda la provincia. La iniciativa prevé la pavimentación de 902 kilómetros y la repavimentación de otros 600 kilómetros, con el objetivo de mejorar la conectividad y la seguridad en distintos puntos del territorio.
La planificación, impulsada por el gobernador Rolando Figueroa, apunta a reducir las desigualdades regionales y consolidar un nuevo esquema de integración entre las distintas zonas de la provincia. Además, busca optimizar la vinculación entre áreas productivas, especialmente en torno al desarrollo de Vaca Muerta.

En ese sentido, desde el Ejecutivo señalaron que “la vinculación con los sectores productivos se fortalece mediante obras diseñadas para optimizar la logística de Vaca Muerta”. El financiamiento del plan se apoya en un fideicomiso conformado junto a empresas del sector hidrocarburífero.

Entre las obras ya finalizadas, en ejecución o proyectadas en la región de Vaca Muerta, se destacan la pavimentación de la Ruta Provincial N° 7 en el tramo Cortaderas; la repavimentación de la Ruta Provincial N° 5 hacia Rincón de los Sauces; trabajos sobre la Ruta Provincial N° 6; la extensión de esta última hasta el límite con Río Negro; y la duplicación de la Ruta Provincial N° 67, conocida como la “ruta del petróleo”.
También se incluyen proyectos estratégicos como el bypass y la circunvalación de Añelo, con intervenciones sobre las rutas provinciales 7, 8 y 17, fundamentales para ordenar el tránsito en una de las zonas de mayor crecimiento de la actividad hidrocarburífera.

El plan forma parte de una estrategia de desarrollo con horizonte 2030, orientada a reducir tiempos de traslado, costos logísticos y riesgos viales, en un contexto de fuerte expansión productiva.
“El programa de obras no se reduce solo al desarrollo económico, también contempla la integración del territorio, mejorar la seguridad vial y la calidad de vida”, indicaron desde el Gobierno.
En el norte neuquino, una de las obras clave es el avance sobre la Ruta 7 en el tramo Cortaderas, que permitirá acortar en 100 kilómetros la distancia con la capital provincial. Asimismo, se proyectan mejoras en las rutas 43 y 39 para garantizar accesos pavimentados permanentes a localidades como Manzano Amargo, Los Miches y Varvarco, favoreciendo el arraigo y la conectividad durante todo el año.

El plan también contempla un fuerte impacto en el desarrollo turístico, considerado el segundo motor económico de la provincia. La propuesta busca integrar 20 localidades y 20 lagos mediante rutas asfaltadas, generando circuitos conectados que faciliten el tránsito entre diferentes regiones.
Para avanzar con estas iniciativas, el Gobierno mantiene gestiones ante organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), con el objetivo de asegurar el financiamiento necesario.
A esto se suman tareas de mantenimiento en rutas clave para el acceso a centros invernales, como las rutas 13, 26 y 46, junto con la ampliación del aeropuerto de Chapelco y mejoras en los pasos internacionales con Chile.
De este modo, Neuquén busca consolidarse como un punto estratégico dentro de los corredores bioceánicos y potenciar tanto la producción como el turismo internacional.
Fuente: Medios.







