El trabajo revisó los únicos dos estudios regionales disponibles sobre abundancia de Guanaco y concluyó que las estimaciones presentan niveles de incertidumbre demasiado altos para ser utilizadas como base de políticas de manejo, conservación o control.
Según el informe, el principal problema radica en la metodología aplicada durante los relevamientos y no en una discusión política o económica vinculada al conflicto entre fauna silvestre y producción ganadera.
El debate sobre la población de guanacos

El Guanaco habita la Patagonia desde hace miles de años y actualmente ocupa cerca del 40% de su distribución histórica. Investigaciones del CONICET señalan que durante los siglos XIX y XX la especie sufrió una fuerte reducción poblacional producto de la caza, el sobrepastoreo y la competencia con el ganado doméstico.
En las últimas décadas, distintos factores —como la disminución de la actividad ovina y cambios ambientales y económicos— favorecieron una recuperación parcial de las poblaciones.
Ese contexto reactivó el debate sobre una posible superpoblación y el impacto del guanaco sobre los pastizales utilizados por la ganadería extensiva.
Mientras algunos sectores productivos sostienen que la presencia creciente de la especie afecta la capacidad de carga de los campos, otros investigadores consideran que responsabilizar exclusivamente al guanaco invisibiliza problemas históricos vinculados al manejo ganadero.
Los relevamientos analizados
El primer relevamiento regional fue realizado en el año 2000 y estimó una población cercana a los 400 mil ejemplares. Sin embargo, el análisis posterior advirtió que el margen de error estadístico era demasiado amplio debido a problemas de cobertura territorial y muestreo.
El segundo estudio, realizado entre 2013 y 2014, estimó una población superior a los dos millones de animales. No obstante, el nuevo informe cuestionó esa precisión y sostuvo que los datos relevados no permiten afirmar con certeza una cifra de esa magnitud.
Entre otros puntos, los investigadores señalaron que en el 71% de los segmentos analizados no se registraron guanacos, lo que obligó a realizar extrapolaciones sobre muestras consideradas insuficientes.
También remarcaron inconsistencias entre distintas provincias patagónicas, donde algunas estimaciones se realizaron sobre porcentajes mínimos de territorio relevado.
Dudas sobre el crecimiento poblacional
El trabajo también cuestionó la idea de que la población de guanacos haya aumentado de manera sostenida entre ambos relevamientos. Según explicaron los autores, los niveles de variabilidad estadística detectados impiden confirmar con rigor científico un crecimiento poblacional durante ese período.
Incluso señalaron que serían necesarios varios años de monitoreo continuo para detectar tendencias confiables en la abundancia de la especie.
Un proyecto que no avanzó
El informe recordó además que en 2012 equipos científicos y organismos nacionales impulsaron un proyecto para realizar un relevamiento más preciso mediante fotografías aéreas y modelos estadísticos de mayor complejidad.
La iniciativa buscaba construir una base de datos sólida y comparable en el tiempo para mejorar las decisiones vinculadas al manejo del Guanaco. Sin embargo, desacuerdos institucionales y la falta de financiamiento derivaron en la cancelación del proyecto.
Los investigadores concluyeron que Argentina cuenta con capacidad técnica para desarrollar estudios más precisos, aunque remarcaron la necesidad de coordinación entre organismos científicos, gobiernos y sectores productivos para avanzar en futuras evaluaciones sobre la fauna patagónica.
Fuente: Medios









