La seguridad vial volvió a generar preocupación entre organizaciones de la sociedad civil, que advierten sobre las condiciones de las rutas y reclaman medidas para reducir la cantidad de siniestros. Entre los principales puntos señalados aparecen las rutas 22 y 151, donde denuncian problemas de señalización, iluminación y mantenimiento.
Sandra Torres, presidenta de la ONG Bien Argentino, planteó que la situación requiere una respuesta que combine mejoras en la infraestructura, controles y educación vial. Según los datos aportados por la organización, entre enero y julio se registraron 884 personas con lesiones leves, 163 con lesiones graves y 39 víctimas fatales en siniestros viales.
“Tiene que ver con la responsabilidad humana, pero también hay que decir la verdad: no se está haciendo absolutamente nada por el estado de las rutas”, cuestionó Torres.
Entre las principales deficiencias mencionó la falta de señalización vertical y horizontal, iluminación y mantenimiento.
La preocupación de las organizaciones también está vinculada con los recursos destinados a conservar y reparar las rutas. Torres señaló que recibieron con inquietud las últimas novedades relacionadas con la recaudación y los fondos disponibles para realizar obras.
En paralelo, la ONG trabaja junto con otras organizaciones en la elaboración de un documento para reunir información sobre los siniestros y plantear medidas concretas ante las autoridades.

Torres recordó además una reunión mantenida hace aproximadamente un año en Buenos Aires con funcionarios nacionales, entre ellos Federico Sturzenegger y Patricia Bullrich, donde se había planteado la necesidad de intervenir miles de kilómetros de rutas.
“Había 9.000 kilómetros de ruta para arreglar”, sostuvo al referirse a lo conversado durante aquel encuentro.
Para la referente, la problemática excede una discusión presupuestaria. “Estamos hablando de vidas”, afirmó, y sostuvo que la falta de mantenimiento y las deficiencias en infraestructura pueden tener consecuencias fatales.
Las organizaciones también anticiparon que continuarán con pedidos de informes y acciones para visibilizar el reclamo, además de acompañar a los gobernadores que buscan avanzar en el traspaso de rutas para poder intervenir sobre ellas.
Educación vial desde el inicio
Otro de los ejes de trabajo es la educación vial, especialmente entre los jóvenes que obtienen su primera licencia de conducir.
Torres consideró necesario que quienes comienzan a manejar conozcan las distintas condiciones que pueden presentarse en las rutas y calles de la provincia. En Neuquén, señaló, factores como la nieve, la lluvia y el barro pueden modificar considerablemente las condiciones de circulación.
También planteó la necesidad de trabajar con docentes y adultos mayores y de combatir información falsa que circula sobre seguridad vial.

Como ejemplo, mencionó los mitos relacionados con los controles de alcoholemia y recordó que en Neuquén rige la tolerancia cero. “Hay que hacer hincapié en nuestros chicos que sacan la licencia por primera vez, que no es ‘me subo y arranco’”, sostuvo.
Las motos, otra preocupación
El crecimiento del uso de motocicletas también aparece entre los factores que generan alarma. De acuerdo con los datos aportados por la organización, la venta de motos aumentó un 30% interanual y el 44% de las muertes corresponde a jóvenes que circulaban en moto.
Torres señaló que, para muchas personas, la motocicleta se convirtió en una alternativa de movilidad frente al costo de adquirir un automóvil. Sin embargo, cuestionó que algunos comercios entregarían las unidades sin todos los elementos necesarios para circular de manera segura.
En ese marco, la ONG trabaja desde diciembre en una propuesta normativa que todavía espera tratamiento en la Legislatura provincial. La iniciativa busca establecer que las motos sean entregadas junto con un casco homologado, incorporado al precio final del vehículo, como una medida de prevención.

Promueven alternativas al auto particular
La organización también propone ampliar la discusión hacia el modelo de movilidad de las ciudades. Torres consideró necesario promover el transporte público, las bicicletas y los monopatines para reducir la cantidad de vehículos particulares y aliviar la congestión.
“Con la cantidad de vehículos que tenemos, nos sirve para disminuir el colapso”, sostuvo.
Para la ONG, la seguridad vial no depende únicamente del comportamiento de quienes conducen. Infraestructura, controles, educación, condiciones climáticas y políticas públicas forman parte de un mismo problema que requiere respuestas coordinadas para reducir los siniestros y las víctimas.
Fuente: Medios.





