Cada 19 de septiembre, Río Negro conmemora el Día de las Áreas Naturales Protegidas, una fecha que recuerda el inicio de la política provincial de conservación en 1959, con la creación del Parque Público Laguna Carri Laufquen Chica, en Ingeniero Jacobacci. La jornada forma parte del calendario provincial desde 2018, a partir de la sanción de la Ley 5304.
Actualmente, la provincia cuenta con 13 Áreas Naturales Protegidas provinciales que abarcan ambientes de gran diversidad, desde la cordillera y los bosques andino-patagónicos hasta la estepa, los grandes ríos y la costa del Golfo San Matías.
En estos territorios, la conservación de la biodiversidad se combina con actividades de investigación, educación ambiental, turismo responsable y uso ordenado de los recursos, dentro de una política que busca fortalecer la gestión y la presencia estatal en todo el territorio.
Durante los últimos años, el Gobierno de Río Negro impulsó distintas acciones para fortalecer el manejo de estos espacios, con nuevas herramientas tecnológicas, actualización de normativas, infraestructura, planificación específica y capacitación de los equipos de Guardas Ambientales.
Entre las incorporaciones más recientes se encuentra la implementación progresiva de EarthRanger, una plataforma que permite registrar desde el territorio patrullajes, recorridos, observaciones y alertas.
La herramienta se complementa con Skylight, utilizada para el monitoreo satelital de embarcaciones. La integración de ambos sistemas permite vincular información terrestre y marítima y mejorar el seguimiento de los espacios marino-costeros.
Monitoreo de la biodiversidad marina
La estrategia de conservación también se extiende al mar a través del Corredor de los 5 Grandes, una iniciativa que articula el trabajo de la Provincia con organizaciones científicas y de conservación para ampliar el conocimiento y fortalecer la protección de especies emblemáticas de la fauna marina rionegrina.
El corredor comprende distintos sectores de la costa provincial donde se desarrollan tareas de investigación, monitoreo y generación de información sobre grandes especies marinas y sus hábitats, con una mirada integral sobre la biodiversidad del Golfo San Matías.

En ese marco, durante este año se realizaron campañas de monitoreo de condrictios junto a la Fundación Por el Mar, el Grupo Condros y el CIMAS, con registros en distintos puntos de la costa rionegrina.
Estos trabajos permiten profundizar el conocimiento sobre tiburones, rayas y quimeras y aportar información para la toma de decisiones vinculadas con la conservación. La articulación entre la ciencia, la gestión pública y las organizaciones especializadas constituye uno de los ejes para preservar los ecosistemas marinos.
Nuevas reglas para el uso de drones
La Provincia también actualizó el reglamento para la utilización de drones dentro de las Áreas Naturales Protegidas. El objetivo es ordenar las autorizaciones y fortalecer los controles, al mismo tiempo que se habilita el uso de estas herramientas para tareas de investigación científica y difusión ambiental bajo criterios definidos.

La planificación territorial representa otro de los ejes de la política de conservación. En Puerto Lobos, al sur del Golfo San Matías, se avanza con la elaboración del Plan de Manejo a través de nuevos relevamientos técnicos relacionados con los límites, la biodiversidad, el uso público y la infraestructura.
Obras en Río Azul-Lago Escondido
En la zona cordillerana, el Gobierno provincial también lleva adelante inversiones para fortalecer el Área Natural Protegida Río Azul-Lago Escondido.
Las obras permitirán mejorar el ordenamiento del uso público, la prevención de incendios, la atención de visitantes y las condiciones de trabajo de los Guardas Ambientales. De esta manera, se busca reforzar la presencia estatal en uno de los espacios naturales con mayor cantidad de visitantes de la provincia.
“Proteger nuestras Áreas Naturales Protegidas significa gestionar el territorio con presencia, información y planificación. Río Negro tiene un patrimonio natural enorme y nuestra responsabilidad es cuidarlo, pero también generar las condiciones para que pueda ser conocido y disfrutado de manera responsable. Estamos fortaleciendo a nuestros equipos, incorporando tecnología, generando conocimiento e impulsando las inversiones que hacen falta para que la conservación tenga herramientas concretas”, señaló la secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez.

Las acciones de conservación también incluyen a las comunidades que viven cerca de estos espacios. Las propuestas de educación ambiental, el contacto de los Guardas Ambientales con estudiantes y pobladores y las instancias de participación buscan transformar el conocimiento del territorio en una herramienta para su protección.
En Bahía San Antonio, por ejemplo, los equipos provinciales realizan actividades junto a escuelas para acercar a las nuevas generaciones al valor de los ambientes costeros y de la biodiversidad que forman parte de estas áreas.

Las Áreas Naturales Protegidas constituyen así una parte central de la política provincial de conservación, con una mirada de largo plazo orientada a preservar el patrimonio natural de Río Negro.
El desafío consiste en compatibilizar conservación y desarrollo mediante reglas claras, conocimiento científico y capacidad de gestión, con el objetivo de proteger los recursos, los paisajes, la biodiversidad y las oportunidades para las futuras generaciones.
Fuente: Medios.















