
El hecho ocurrió minutos después de que finalizara el partido entre Argentina e Inglaterra, en una casa ubicada en la esquina de Albardón y Necochea. En ese momento, los propietarios se encontraban en el comedor de la vivienda, mientras que sus dos hijas permanecían en un dormitorio contiguo.
Según relató Rodrigo, dueño de la casa, inicialmente escucharon un fuerte estruendo, aunque creyeron que se trataba de un cascote o algún objeto que había impactado sobre el techo.
Al salir a la vereda no observaron movimientos extraños ni personas en las inmediaciones, por lo que no imaginaron que se trataba de un disparo de arma de fuego.

El proyectil apareció dentro de una habitación
Minutos más tarde, al ingresar a uno de los dormitorios, la pareja de Rodrigo advirtió un agujero en el cielorraso. Al revisar el ambiente encontraron el proyectil sobre el piso.
La bala había perforado el techo de chapa y atravesado también el revestimiento de durlock antes de caer dentro de la habitación. El dormitorio estaba desocupado al momento del impacto, aunque las dos niñas de la familia se encontraban en una habitación lindera, a pocos metros del lugar donde cayó el proyectil.
La familia destacó que el episodio pudo haber tenido consecuencias mucho más graves si alguna persona hubiera estado en ese ambiente.
Los ruidos dificultaron advertir el disparo
El vecino explicó que durante los festejos se escuchaban numerosos estruendos provocados por caños de escape, bocinazos y otros ruidos, lo que hizo imposible identificar que se trataba de un disparo. Esa situación también impidió determinar desde dónde fue efectuado el tiro o quién sería el responsable.
Tras encontrar la bala, la familia se comunicó con la Comisaría 12 para informar lo sucedido. Según indicó Rodrigo, desde la dependencia les respondieron que no había móviles disponibles para acudir al lugar.
Piden mayor responsabilidad durante los festejos
Luego del episodio, los vecinos decidieron dar a conocer lo ocurrido para advertir sobre el riesgo que implican los disparos al aire durante celebraciones masivas.
Recordaron que este tipo de acciones puede provocar lesiones graves o incluso la muerte de personas ajenas a los festejos, ya que los proyectiles regresan a tierra con gran velocidad.
La familia aún conserva la bala y los daños ocasionados en la vivienda como prueba de lo sucedido. Aunque solo hubo pérdidas materiales, remarcaron que el hecho dejó en evidencia el peligro que representan estas conductas y reclamaron que las celebraciones se desarrollen con mayor responsabilidad para evitar tragedias.
Fuente: Medios






