La situación en el norte neuquino volvió a agravarse durante la madrugada del jueves, cuando un fuerte cambio de viento reactivó y descontroló el incendio que se mantenía contenido en las zonas de Ranquilón y El Escorial, cerca de Loncopué. El fuego avanzó con intensidad, obligó al repliegue de brigadistas, activó el uso de aviones y helicópteros, y una tormenta eléctrica sumó aún más riesgo.
La secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna, describió el escenario sin vueltas.“Es un panorama complejo. Pensábamos tener otras noticias, pero a las 3 AM se levantó mucho viento y obligó a desplazar a los brigadistas. Está absolutamente fuera de control”, afirmó.
Según explicó, el incendio cambió de comportamiento en pocas horas, avanzó de manera más agresiva y amplió su perímetro. “Se extendió bastante más, con lo que vamos a necesitar más refuerzos”, señaló.

La brusca modificación en las condiciones obligó a retirar parte del equipo por seguridad. Con el operativo reorganizado, desde primera hora del viernes ya trabajan dos aviones y dos helicópteros en tareas de apoyo.
A esto se suma otro factor de riesgo: la llegada de una tormenta eléctrica. “Durante la mañana tenemos una ventana para operar; ojalá podamos bajar la intensidad del fuego”, adelantó Ortiz Luna.
En el lugar trabajan entre 50 y 60 brigadistas, 25 bomberos voluntarios de la Federación Neuquina, equipos del Sistema Provincial de Manejo del Fuego y personal trasladado en helicóptero debido al acceso limitado.

Ortiz Luna confirmó que los focos, que hasta el miércoles permanecían parcialmente contenidos, se reactivaron con fuerza. “Tenemos un incendio totalmente descontrolado, con múltiples focos y muy peligroso. Cambió el viento y se descontroló”, afirmó.
En Ranquilón, el fuego se encuentra a unos 5 kilómetros del casco de una estancia. Por el momento no hay viviendas afectadas, aunque sí se mantienen guardias preventivas en zonas cercanas al río Agrio.
Más de 1.500 hectáreas afectadas y un avance que no se detiene
Hasta el miércoles se estimaban unas 1.500 hectáreas afectadas, pero el avance durante la madrugada podría elevar sustancialmente esa cifra.
El fuego se expande sobre un sector conocido como “La I”, de aproximadamente 18 kilómetros por 4, con pérdida de bosque. “Hasta ayer eran 1.500 hectáreas, pero hoy seguro que son más”, advirtió.
En contraste, el incendio de El Cholar, que había afectado unas 1.200 hectáreas, logró ser contenido durante la madrugada tras un operativo intensivo.
Pero en Loncopué la situación continúa crítica: múltiples focos activos y comportamiento errático mantienen el escenario en alerta máxima.
Durante la tarde, el Comité Operativo realizará una evaluación aérea para ajustar la estrategia y definir prioridades según el comportamiento del fuego.
En toda la provincia sigue vigente la prohibición de hacer fuego, en un contexto de condiciones climáticas extremas que mantienen en riesgo a toda la región.
Fuente: Medios.







