Aunque desde hace años se sabe que la Tierra no es una esfera perfecta, la NASA difundió una nueva visualización tridimensional que permite observar con mayor precisión su verdadera forma: un geoide irregular definido por las variaciones del campo gravitatorio del planeta.
El modelo elaborado por la agencia espacial estadounidense representa cómo sería la superficie terrestre si los océanos estuvieran completamente en reposo y respondieran únicamente a la influencia de la gravedad.
🌎 La NASA publicó la verdadera forma del planeta Tierra.
Según su informe, nuestro planeta tiene una forma geoide debido a la gravedad que hay en el planeta.
El modelo 3D publicado muestra datos recopilados vía satelital por más de 15 años. 😱📹: @NASA pic.twitter.com/KifGikYkW3
— Capital 21 Noticias (@C21Noticias__) July 28, 2026
La recreación se basa en más de mil millones de observaciones recopiladas durante 15 años por 19 satélites, entre ellos el Experimento de Recuperación de la Gravedad y el Clima (GRACE) de la NASA y el Explorador de Campos Gravitatorios y Circulación Oceánica en Estado Estacionario (GOCE) de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Qué revela el nuevo modelo de la Tierra
La imagen muestra una superficie con elevaciones y depresiones que no corresponden a montañas, mares o accidentes geográficos visibles, sino a las diferencias en la distribución de masa dentro del planeta.
La gravedad no tiene exactamente la misma intensidad en todos los puntos de la Tierra. En aquellas regiones donde existe una mayor concentración de masa, la atracción gravitatoria es más fuerte, mientras que disminuye en zonas con menor densidad.
Estas variaciones son las que dan origen al geoide, una forma irregular que refleja la influencia de la gravedad sobre la superficie terrestre. Según el modelo de la NASA, las diferencias pueden alcanzar unos 85 metros por encima del nivel medio del mar en zonas como Islandia y hasta 106 metros por debajo en el sur de la India.

Para que estas alteraciones puedan ser observadas con claridad, la NASA explicó que fueron exageradas visualmente unas 10.000 veces, ya que en la realidad son demasiado pequeñas para ser percibidas por el ojo humano.

Para qué sirve esta representación
Más allá de su valor visual, el modelo tiene importantes aplicaciones científicas. Permite estudiar con mayor precisión el comportamiento de los océanos, analizar cambios en el nivel del mar, seguir las corrientes marinas y monitorear fenómenos como el derretimiento de glaciares.
Además, ayuda a comprender cómo se redistribuye el agua sobre los continentes y aporta información clave sobre la estructura interna del planeta.

La nueva visualización también permite detectar cambios en la Tierra que podrían pasar inadvertidos mediante otros métodos de observación, convirtiéndose en una herramienta fundamental para el estudio del planeta y su evolución.
Fuente: Medios






